La remodelación del Estadio Metropolitano de Barranquilla ya alcanza cerca de $279.346 millones después de incorporar nuevas obras y modificaciones al proyecto inicial. Según documentos contractuales citados por medios locales, el 16 de septiembre se aprobó una adición de $106.376 millones sobre el contrato original de $172.969 millones, lo que representa un aumento del 61%. El incremento no se explica únicamente por las pantallas gigantes, sino también por intervenciones estructurales, tecnología y nuevos espacios de servicio. Pero el aumento dejó una pregunta sobre la mesa que varios medios ya comenzaron a plantear: ¿qué trabajos adicionales explican realmente ese salto?


La cifra aparece justo cuando la obra entra en su tramo decisivo. Las máquinas llegaron después del partido de Junior de Barranquilla contra Deportes Tolima en enero y, desde entonces, el alcance del proyecto creció: se removió la pista atlética, la cancha bajó cuatro metros, el estadio pasará de cuatro a 14 entradas y los baños casi se triplicarán. También se contempla una sala de prensa para 130 personas, museos, zonas de hospitalidad y cerca de 10.800 sillas retráctiles. Todo apunta a la final de la Copa Sudamericana del 21 de noviembre, pero mientras más crece el proyecto, mayor es también la cuenta que debe explicarse.

El contrato original, por $172.969.667.789, fue adjudicado al Consorcio Metro Estadio con recursos del Distrito. La licitación estimaba una inversión de $180.000 millones, por lo que el valor actual la supera en unos $99.000 millones. La adición representa más de la mitad del contrato inicial y, según lo reportado, estaría dividida en dos partidas: una cercana a $29.000 millones y otra de unos $77.700 millones. El cronograma original contempla terminar en 2027, mientras Bogotá y Medellín también avanzan con renovaciones en sus estadios. Y hay un dato que permite dimensionar cuánto cambió el proyecto: el costo por cada silla.

Cada silla pasó de costar $2,9 millones a $4,7 millones

Con un aforo proyectado de 60.013 espectadores, el contrato original representaba unos $2,9 millones por silla, mientras que el valor actual eleva la cifra a aproximadamente $4,7 millones, según un cálculo propio basado en los datos del contrato. Si finalmente se confirma el aforo de 65.000 espectadores que manejan otras fuentes, serían unas 5.000 sillas adicionales, pero al costo original representarían apenas unos $14.400 millones, cerca del 14% de la adición. Es una cuenta simplificada, pero deja claro que aumentar la capacidad por sí solo no explica el salto y que ahora el foco está en conocer qué incluyen las nuevas partidas.

El detalle que falta: dos partidas y una pregunta abierta

La principal duda planteada por los medios que revisaron la adición está en qué contemplaban los estudios y diseños utilizados para contratar inicialmente la obra y qué circunstancias llevaron a sumar nuevas actividades. El antecedente es que, en julio, el proyecto mostraba avances por encima del calendario y no había una mención pública a un ajuste de esta magnitud. Si el Distrito o el consorcio presentan el desglose de las dos partidas, se podrá conocer con precisión qué se financió con los $106.376 millones adicionales. Hasta que eso ocurra, la explicación sobre el aumento seguirá pendiente.

Hoy, el Metropolitano tiene un contrato que asciende a $279.346 millones, la estructura principal terminada y el césped instalado. Sin embargo, todavía falta conocer en detalle qué financió la adición y completar una obra cuyo cronograma original apunta a 2027. El siguiente paso será conocer el desglose de esos recursos y comprobar si el estadio llega listo para la final de la Copa Sudamericana. Mientras esas dos respuestas no estén sobre la mesa, las preguntas alrededor del costo de la remodelación seguirán abiertas.