Los hinchas de Junior de Barranquilla podrían pedir ajustes en la fachada del Estadio Metropolitano Roberto Meléndez antes de su estreno, tras las pruebas de iluminación que el alcalde Alejandro Char difundió el 19 de octubre. “¡Se enciende la piel del Supermetro!”, escribió el mandatario. Es una hipótesis: las críticas conocidas apuntan a otros detalles, como las gradas grises y los colores, y el sistema aún está en pruebas. Con la final de la Copa Sudamericana el 21 de noviembre, cualquier cambio tendría poco margen.


Porque el Estadio Metropolitano Roberto Meléndez ya supera el 90 % de ejecución y los trabajos se concentran en acabados, fachada, Plaza Sur, silletería y ventilación. Junior de Barranquilla lleva casi un año sin jugar en su escenario habitual, y el único compromiso fijado es la final de la Copa Sudamericana, el 21 de noviembre, sin una fecha de reinauguración propia. Además, la fachada se promocionó con una frase de Alejandro Char: “la fachada del Metro es Junior”, con 74.000 luces LED que proyectan colores, imágenes y animaciones. Pero hay un detalle que matiza el reclamo.

La obra debe estar apta el 21 de noviembre y la Conmebol ya hizo visitas técnicas para revisarla. El segundo es que las luces no son el producto final: las pruebas del 19 de octubre mostraron solo la fachada oriental, hacia la avenida Murillo, así que el resultado completo aún no se ve. El tercero es que el diseño ya incorporó una sugerencia: Alejandro Char dijo que, “atendiendo la sugerencia de la gente”, predominaría la identidad rojiblanca. Y el dato duro está en los comentarios.

Gradas grises y colores irregulares: lo que sí dijeron los hinchas

El 14 de octubre, Infobae recogió comentarios de hinchas ante un video de la obra: uno decía estar preocupado por las gradas grises de los sectores norte y sur, las tribunas viejas, y otro preguntaba por la irregularidad de los colores, que comparaba con un collage. Son dos mensajes en redes, no una campaña, y llegaron antes de las pruebas de luces. Quien difundió el video respondió que la grama es natural y recuperaría su color. Eso sugiere que el malestar es más de pintura y acabados que de iluminación.

Char y la fachada rojiblanca: un precedente de escuchar al hincha

La segunda historia es la de un cambio que ya ocurrió. Durante una inspección, Alejandro Char dijo que, atendiendo la sugerencia de la gente, predominaría la identidad rojiblanca del club tiburón, con paneles de aluminio en rojo y blanco. Además, el sistema permite programar colores, imágenes y animaciones por computador. En teoría, un ajuste de tonos sería más sencillo que uno de estructura. Eso reduciría el riesgo de afectar plazos para la Dimayor y la Conmebol, aunque nada se ha anunciado.

Hoy, el Estadio Metropolitano Roberto Meléndez tiene la fachada en pruebas, ningún cambio anunciado y una fecha clave, el 21 de noviembre. Lo que todavía no ocurre es una queja formal de la hinchada rojiblanca o una respuesta de la Alcaldía de Barranquilla sobre posibles ajustes. Si la versión final no refleja el rojo y el blanco que se prometieron, el reclamo tendría fuerza, y la programación de las luces sería la vía más rápida para atenderlo.