A los 20 minutos, Rodrigo Contreras abandonó El Campín entre lágrimas por una lesión muscular y Andrey Estupiñán recibió una oportunidad que terminó aprovechando con dos goles en la victoria 3-0 de Millonarios sobre Boyacá Chicó. El cambio modificó los planes de Alberto Gamero, pero también le permitió al atacante que había sido Botín de Oro de la Liga BetPlay I-2026 recuperar protagonismo en un equipo que ahora tendrá que analizar cómo aprovechar a sus dos delanteros.

Contreras había sido una pieza importante para Millonarios

Rodrigo Contreras había llegado a Millonarios como una de las apuestas ofensivas del semestre y sus números mostraban por qué tenía un lugar importante en el equipo. En la temporada 2026 de Primera A acumulaba 10 goles en 22 partidos y 1.621 minutos, según los registros de FBref. También había marcado en el campeonato ante Junior y había tenido actuaciones importantes durante el semestre.

Su salida frente a Chicó generó preocupación porque no era la primera lesión muscular que había sufrido en el año. Millonarios ya había informado en agosto que Contreras había presentado una lesión de primer grado en el bíceps femoral izquierdo, con una incapacidad que quedaba sujeta a su evolución.

En esta ocasión, el argentino volvió a abandonar un partido antes de tiempo y dejó abierta una pregunta para Gamero: ¿cómo acomodar nuevamente su ataque si Contreras y Estupiñán pueden estar disponibles al mismo tiempo?

Estupiñán llegó como goleador y hoy respondió

La historia de Estupiñán con Millonarios había comenzado precisamente con una credencial difícil de ignorar: 13 goles con Deportivo Pasto durante el semestre anterior, cifra que le permitió convertirse en el máximo anotador de la Liga BetPlay I-2026. Millonarios lo contrató por dos años y lo presentó como uno de sus refuerzos ofensivos.

En El Campín tuvo una noche particular.

Entró por Contreras y primero desperdició una ocasión clarísima debajo del arco. Después tuvo otra oportunidad frente al portero y el balón terminó golpeando el palo. Parecía que el delantero había dejado escapar la oportunidad, pero finalmente apareció en el marcador.

El segundo gol de Millonarios llegó después de un remate de Sebastián Viveros del Castillo que terminó desviándose en Estupiñán. La posición del delantero fue revisada y finalmente se le concedió el tanto. En el tiempo añadido volvió a marcar para completar su doblete.

¿Contreras y Estupiñán pueden jugar juntos?

Aquí apareció el verdadero dilema para Gamero.

Contreras había demostrado capacidad para jugar como delantero centro, mientras que Estupiñán llegó con características diferentes: velocidad, ataque al espacio, uno contra uno y capacidad goleadora. El propio Millonarios destacó esas cualidades cuando anunció su contratación.

Por eso, la lesión de Contreras no necesariamente debía convertir a Estupiñán en su reemplazo permanente.

Los dos podían complementarse. Contreras podía fijar centrales y jugar como referencia, mientras Estupiñán podía atacar los espacios desde una posición más móvil. También existía la posibilidad de que uno comenzara los partidos y el otro apareciera en el segundo tiempo, especialmente cuando el rival estuviera más desgastado.

El partido ante Chicó mostró precisamente el valor de tener un atacante de ese perfil en el banco: Estupiñán entró en el primer tiempo y terminó marcando dos goles.

Millonarios ganó y ahora tenía un problema positivo

La goleada 3-0 dejó a Estupiñán como uno de los grandes protagonistas de la jornada. Francisco Chaverra había abierto el marcador y el delantero completó la victoria con sus dos anotaciones.

Así, una lesión que inicialmente había sido una mala noticia terminó abriendo una oportunidad para el último Botín de Oro del fútbol colombiano.

Ahora Gamero tendrá que decidir si Estupiñán mantiene la titularidad, si vuelve Contreras cuando esté recuperado o si encuentra una fórmula para utilizar juntos a dos delanteros que ya demostraron que podían hacer daño.