Alberto Gamero prepara un manejo especial para Juan Guillermo Cuadrado con el objetivo de aprovechar su experiencia sin obligarlo a disputar permanentemente los 90 minutos. A sus 38 años y después de una extensa carrera en Europa, el nuevo jugador de Millonarios necesitará una administración progresiva de cargas y minutos. Su versatilidad también será fundamental, ya que podrá moverse entre la banda, el mediocampo y posiciones más ofensivas para reducir determinados recorridos y prolongar su aporte durante la temporada.
La edad no necesariamente impedirá que Cuadrado tenga protagonismo, pero sí obliga a Millonarios a manejarlo de una manera diferente. La intención será encontrar el equilibrio entre su presencia dentro del campo, la recuperación entre partidos y las exigencias de un calendario que puede acumular compromisos en periodos cortos.
Gamero no necesitará que Cuadrado juegue siempre los 90 minutos
Uno de los puntos principales estará en administrar su tiempo sobre el terreno de juego. Cuadrado puede comenzar determinados encuentros como titular, ingresar desde el banco en otros o abandonar el campo antes del final cuando el contexto lo permita.
El objetivo será evitar que acumule minutos innecesarios y conseguir que llegue en buenas condiciones a los partidos considerados más importantes.
Su experiencia también facilita ese manejo. Cuadrado conoce su cuerpo después de competir durante años en el máximo nivel y atravesar temporadas con múltiples partidos entre clubes y Selección Colombia.
Millonarios tendrá que observar su recuperación después de cada compromiso antes de determinar cuánto puede utilizarlo en el siguiente. En ese escenario, el trabajo físico durante la semana tendrá tanta importancia como las decisiones tomadas durante los partidos.
Gamero tampoco necesita construir todo su funcionamiento alrededor del experimentado jugador. Contar con diferentes alternativas permitiría reservarlo cuando sea necesario sin renunciar a utilizarlo en momentos específicos en los que su experiencia pueda marcar diferencias.
La versatilidad será clave para reducir el desgaste de Cuadrado
Otro punto importante será su posición. Durante su carrera europea, Cuadrado actuó en diferentes funciones por el sector derecho, pasando por roles de extremo, volante, carrilero y lateral.
Esa capacidad puede ayudar a Gamero a disminuir determinadas exigencias físicas. Utilizarlo permanentemente como lateral, por ejemplo, podría obligarlo a realizar recorridos constantes entre ambas áreas. Ubicarlo más adelante puede permitirle concentrar energía en acciones ofensivas y reducir parte de ese desgaste.
También existe la posibilidad de acercarlo hacia zonas interiores en determinados momentos. Desde allí podría aprovechar su experiencia, técnica y lectura del juego sin depender exclusivamente de la velocidad para generar peligro.
La idea no pasa por esconder su edad, sino por adaptar su utilización a una realidad inevitable. Cuadrado ya no necesita realizar exactamente las mismas funciones que cumplía durante sus mejores temporadas en Europa para ser importante.
Su aporte puede aparecer en la capacidad para interpretar los partidos, manejar determinados momentos, generar superioridades y orientar a compañeros con menor experiencia.
Ahí estará uno de los principales desafíos de Gamero. Millonarios incorporó a un jugador de enorme recorrido, pero deberá administrarlo correctamente para que ese fichaje tenga continuidad.
Cuadrado tendrá 38 años, pero el plan busca que la edad no determine por sí sola su rendimiento. Si Millonarios consigue controlar sus cargas y encontrar las posiciones adecuadas, podrá aprovechar su experiencia sin exigirle que juegue cada encuentro como si todavía tuviera que completar obligatoriamente los 90 minutos.







