La llegada de Juan Guillermo Cuadrado a Millonarios terminó acelerándose después de una lesión que modificó la planificación de Alberto Gamero y obligó al cuerpo técnico a buscar una nueva alternativa para el sector derecho. El entrenador necesitaba especialmente un futbolista diestro que pudiera ofrecer profundidad y desempeñar diferentes funciones, características que encontró en el jugador de 38 años. Así, una necesidad que inicialmente no ocupaba el primer lugar entre las prioridades terminó convirtiéndose en el detonante de uno de los movimientos más llamativos del mercado colombiano.
Millonarios tuvo que reaccionar ante una baja que reducía las posibilidades disponibles para Gamero. La búsqueda no se limitaba exclusivamente a encontrar un extremo tradicional, porque el entrenador también pretendía incorporar un jugador capaz de adaptarse a diferentes escenarios durante los partidos.
Una lesión obligó a Gamero a modificar su planificación
La lesión cambió el panorama que tenía diseñado el cuerpo técnico. Gamero necesitaba recuperar equilibrio en el sector derecho y comenzó a considerar la incorporación de un futbolista con experiencia suficiente para entregar soluciones inmediatas.
Una de las condiciones era contar con un jugador diestro. Millonarios buscaba mayor naturalidad para atacar desde ese costado, generar profundidad y disponer de una variante que pudiera ocupar diferentes alturas dentro del terreno de juego.
Ahí comenzó a ganar fuerza la posibilidad de Cuadrado.
Su trayectoria ofrecía precisamente lo que necesitaba el entrenador. Durante sus años en Europa, el colombiano no estuvo limitado a una sola posición. Actuó como extremo, volante, carrilero y lateral derecho, adaptándose a diferentes sistemas y responsabilidades.
Esa característica permitió que su nombre dejara de representar únicamente la oportunidad de incorporar una figura y comenzara a verse como una solución concreta para una necesidad deportiva.
El fichaje, por tanto, terminó reuniendo dos elementos: la posibilidad de sumar a uno de los colombianos con mayor recorrido en Europa y la necesidad inesperada que apareció dentro de la plantilla.
Cuadrado pasó de oportunidad de mercado a solución para Millonarios
Cuadrado también ofrece algo importante para Gamero: la posibilidad de modificar su función sin necesidad de cambiar inmediatamente de futbolista.
Puede comenzar abierto por derecha y posteriormente retrasarse o acercarse al mediocampo dependiendo del desarrollo del encuentro. Esa versatilidad aumenta las posibilidades tácticas del entrenador y ayuda a compensar la baja que modificó los planes originales.
Además, Millonarios incorpora experiencia para afrontar situaciones en las que los partidos exijan mayor manejo. Después de una larga trayectoria europea y de años con la Selección Colombia, Cuadrado llega acostumbrado a diferentes sistemas, entrenadores y niveles de presión.
La edad obligará a administrar sus minutos, pero también puede llevar a Gamero a explotar todavía más esa polifuncionalidad. No necesariamente tendrá que realizar permanentemente los recorridos de un extremo tradicional o de un lateral durante 90 minutos.
El cuerpo técnico podrá ubicarlo donde considere que su desgaste sea menor y su influencia resulte mayor.
De esta manera, una lesión que inicialmente representó un problema terminó modificando el mercado de Millonarios. Gamero tuvo que buscar una solución para la derecha y encontró disponible a un futbolista que podía cubrir varias necesidades al mismo tiempo.
Cuadrado no llegó únicamente por su nombre ni por su pasado europeo. Una emergencia dentro de la plantilla abrió una necesidad concreta y su perfil terminó encajando en ella, transformando un contratiempo inesperado en la oportunidad de concretar uno de los fichajes más importantes de Millonarios.







