Diez jugadores del actual plantel de Millonarios ya fueron dirigidos por Alberto Gamero, una situación que pone a Rodrigo Contreras y Rodrigo Ureña en un escenario diferente tras el regreso del entrenador. Los dos tuvieron protagonismo durante el ciclo de Fabián Bustos, pero nunca trabajaron con Gamero y ahora deberán convencer al técnico de que pueden mantenerse entre sus principales opciones.

Gamero ya tiene jugadores de confianza
El panorama es diferente para varios de sus compañeros. Gamero vuelve a encontrarse con futbolistas que ya conoce muy bien y que tuvieron protagonismo durante su primera etapa en Millonarios.
Entre ellos aparecen Leonardo Castro, Stiven Vega, Daniel Ruiz, David Mackalister Silva, Andrés Llinás y Jorge Arias, jugadores que ya saben qué quiere el entrenador y que no necesitarán comenzar desde cero para adaptarse a sus métodos.
Esto no quiere decir que tengan la titularidad asegurada, pero sí existe una ventaja lógica. Gamero ya conoce sus características, sus fortalezas y también sabe qué puede pedirles dentro de la cancha.
Contreras y Ureña, en cambio, tendrán que pasar nuevamente por ese proceso.
Contreras tendrá que convencer al nuevo técnico
El caso de Rodrigo Contreras puede ser uno de los más interesantes. El delantero llegó a Millonarios para reforzar el ataque y consiguió minutos importantes durante el proceso anterior.
Ahora deberá mostrarle a Gamero que puede ser una solución para el frente ofensivo. El técnico tendrá que revisar nuevamente las características de sus delanteros y decidir quién se adapta mejor a la idea que pretende implementar.
Además, el regreso de jugadores conocidos por Gamero puede aumentar la competencia por los puestos ofensivos.
Por eso Contreras no puede confiarse por los minutos que ya consiguió durante el semestre. Con un nuevo entrenador, todos vuelven a competir por su lugar.
Ureña también empieza de cero
Una situación parecida ocurre con Rodrigo Ureña, quien había conseguido protagonismo en el mediocampo.
El chileno tendrá que convencer a un entrenador que tiene otras alternativas para esa zona y que además conoce de tiempo atrás a jugadores como Stiven Vega.
Ureña cuenta con experiencia y características que pueden ser útiles para Gamero, especialmente por su capacidad para disputar la pelota y darle equilibrio al equipo. Sin embargo, tendrá que demostrarlo durante los entrenamientos y los partidos.
El punto importante es que no parte con la misma ventaja que Vega, simplemente porque Gamero ya sabe lo que puede ofrecerle el colombiano.
El regreso de Gamero cambia la competencia
Esta puede ser una de las primeras consecuencias del cambio de entrenador en Millonarios. Durante el ciclo de Bustos se habían establecido determinadas jerarquías, pero la llegada de Gamero abre nuevamente la competencia.
Contreras y Ureña no están condenados al banco, pero tampoco tienen asegurado el puesto que venían ocupando.
Gamero tendrá que decidir si mantiene buena parte de la estructura que encontró o si apuesta por los jugadores que ya conoce y con los que consiguió resultados durante su primer ciclo.
Ahí estará uno de los debates del nuevo Millonarios: si los futbolistas que llegaron recientemente logran convencer a Gamero o si el entrenador termina apoyándose en la vieja guardia que ya conoce su idea de juego.







