Fabián Bustos rompió el silencio y acusó a Millonarios de no haberle correspondido con la misma lealtad que él mostró durante su etapa en el club. El entrenador aseguró que no lo dejaron desarrollar completamente su trabajo y sostuvo que existieron situaciones que fueron más allá de los resultados deportivos para explicar la decisión de terminar anticipadamente su proceso.

El técnico también reveló uno de los episodios que más le molestó. Según su relato, se encontraba concentrado con el plantel cuando recibió la noticia de que ya no estaría encargado de dirigir el siguiente compromiso. Para Bustos, la manera en que se manejó su salida reflejó una falta de respaldo hacia un cuerpo técnico que todavía consideraba que podía cumplir con los objetivos establecidos.

Bustos defendió los resultados que estaba consiguiendo con Millonarios

Uno de los principales argumentos utilizados por Bustos para cuestionar su salida tiene relación con la meta deportiva que, según explicó, había sido establecida para su proceso. El entrenador afirmó que el objetivo era mantener a Millonarios dentro de los ocho mejores y que, al momento de producirse su salida, el equipo estaba cumpliendo con esa exigencia.

Por eso, el técnico considera que su despido no puede explicarse únicamente desde el rendimiento. Bustos reconoció que podían existir aspectos por mejorar, pero defendió que el proyecto necesitaba continuidad para encontrar una versión más sólida del equipo.

Su inconformidad también apunta hacia los tiempos. El entrenador considera que no contó con el margen suficiente para consolidar su propuesta y que la decisión de la dirigencia terminó llegando cuando todavía existían posibilidades de corregir los problemas mostrados en cancha.

Las declaraciones ponen nuevamente bajo discusión la planificación deportiva de Millonarios. Más allá de determinar si el rendimiento justificaba o no un cambio, Bustos cuestiona directamente la manera en que la institución gestionó la relación con su cuerpo técnico.

La forma de enterarse de su salida fue lo que más molestó a Bustos

El episodio ocurrido durante la concentración aparece como uno de los puntos centrales de su reclamo. Bustos esperaba preparar normalmente el siguiente partido, pero terminó enterándose en ese contexto de que no sería quien estuviera en el banquillo.

Para el entrenador, aquella situación confirmó que la determinación estaba relacionada con factores que excedían lo ocurrido dentro del terreno de juego. Por eso habló directamente de lealtad y aseguró que esperaba recibir de Millonarios un trato similar al compromiso que él había mantenido con la institución.

Bustos no escondió su decepción, pero también aprovechó sus declaraciones para defender el trabajo realizado. Su postura es que el proceso todavía tenía margen para crecer y que los resultados no justificaban por sí solos una decisión tan contundente.

La salida queda así rodeada de una versión mucho más incómoda para Millonarios. Bustos no se limitó a aceptar que los resultados provocaron su despido: cuestionó las formas, aseguró que no lo dejaron trabajar y puso sobre la mesa una supuesta falta de lealtad que, desde su perspectiva, terminó marcando el final de su etapa en el club.