A sus 38 años, Juan Guillermo Cuadrado llegó a Millonarios con una camiseta que no es cualquier número: llevará el 7, un dorsal que quedó marcado en la historia del club por Willington Ortiz. El histórico atacante utilizó ese número durante su etapa con el conjunto azul y dejó cifras que explican por qué la camiseta tiene un significado especial para la hinchada: disputó 328 partidos, marcó 96 goles y ganó dos títulos de Liga con Millonarios. Ahora Cuadrado recibe ese mismo dorsal después de casi dos décadas de carrera internacional y con el reto de construir una historia diferente en Bogotá.

El 7 que Willington convirtió en historia

Willington Ortiz es uno de los nombres que inevitablemente aparecen cuando se habla del número 7 en Millonarios.

El atacante jugó siete años con el club, disputó 328 encuentros y marcó 96 goles, además de conquistar los campeonatos de Liga de 1972 y 1978.

Sus números explican por qué el dorsal quedó asociado a una de las grandes figuras que pasaron por el equipo. Para la hinchada azul, el 7 no representa simplemente una posición o un número dentro de la plantilla.

Cuadrado llega con otra historia

La comparación, sin embargo, tiene un límite. Cuadrado todavía no ha disputado un solo partido oficial con Millonarios y no llega para repetir lo que hizo Ortiz.

Su recorrido es completamente diferente.

El colombiano construyó prácticamente toda su carrera fuera del país, pasando por Udinese, Lecce, Fiorentina, Chelsea, Juventus, Inter, Atalanta y Pisa. También consiguió títulos importantes durante su etapa en Europa y se convirtió en uno de los futbolistas colombianos con mayor recorrido internacional de su generación.

Ahora todo ese camino queda detrás cuando se pone por primera vez la camiseta azul.

El propio Cuadrado habló del reto

Durante su presentación como nuevo jugador de Millonarios, Cuadrado reconoció el significado que tiene llegar a un club con tanta historia y asumir una camiseta que ya tuvo protagonistas importantes.

El jugador sabe que el número genera expectativas y que cada aparición con el 7 será inevitablemente observada bajo ese contexto.

Pero hay una diferencia fundamental: Ortiz ya construyó su legado en Millonarios; Cuadrado apenas está comenzando el suyo.

Una camiseta que aumenta la expectativa

La llegada del colombiano ya había generado expectativa por su trayectoria, pero el número elegido agrega otro elemento a su presentación.

Cuadrado no recibió un dorsal sin historia. Recibió uno que durante años estuvo relacionado con uno de los grandes referentes ofensivos del club.

Eso significa que cada partido que dispute con el 7 tendrá una comparación inevitable con el pasado, aunque su estilo de juego y su época sean completamente diferentes.

El debut todavía tendrá que esperar

La primera oportunidad para empezar a escribir esa historia tampoco llegará inmediatamente.

Cuadrado confirmó durante su presentación que todavía debe cumplir dos fechas de suspensión que arrastra desde su etapa en el fútbol italiano. Millonarios trabaja para establecer dónde deberá cumplirlas y si existe la posibilidad de que pueda quedar habilitado antes.

Por ahora, el 7 tendrá que esperar para aparecer oficialmente en la cancha.

Willington Ortiz dejó 96 goles, dos títulos de Liga y 328 partidos con Millonarios. Cuadrado todavía no suma ninguno con el club.

La comparación, entonces, apenas comienza: uno convirtió el 7 en historia; el otro acaba de recibirlo con la oportunidad de construir la suya.