35 años tiene James Rodríguez y este jueves fue confirmado como nuevo jugador de Atlético Nacional hasta el 30 de junio de 2027. El colombiano vuelve al país después de casi dos décadas y lo hace en un momento en el que su continuidad con la Selección ya no puede darse por segura. Néstor Lorenzo ha sido uno de sus principales respaldos, pero también dejó una opinión bastante clara sobre el nivel de competencia de la Liga colombiana: en marzo de 2024 dijo que había que preguntarse “en qué nivel está en sentido de competencia” el campeonato.

Lorenzo ya había cuestionado el nivel de la Liga

La frase de Lorenzo no apareció de la nada. En aquella convocatoria de marzo de 2024 apenas llamó a dos jugadores del fútbol colombiano: Álvaro Montero, de Millonarios, y Gabriel Fuentes, de Junior. La discusión estaba justamente en por qué el entrenador prefería futbolistas que competían en el exterior.

Lorenzo explicó que para él no bastaba con jugar bien en Colombia. También miraba el nivel de competencia que enfrentaban los futbolistas y el rendimiento de los clubes colombianos en torneos internacionales.

Incluso puso sobre la mesa la necesidad de revisar hasta dónde estaban llegando los equipos colombianos en Copa Libertadores y Copa Sudamericana. Su argumento era que el jugador que quisiera llegar a la Selección debía demostrar un nivel competitivo acorde con lo que encontraba el equipo nacional.

Eso convierte el regreso de James en un caso particular.

James ahora jugará precisamente en esa Liga

James pasó de disputar partidos en Europa, México y Estados Unidos a regresar al campeonato donde comenzó su carrera.

Su último club fue Minnesota United. Allí disputó apenas ocho partidos oficiales, con solo dos como titular, antes de terminar su vínculo. Su falta de continuidad terminó siendo uno de los problemas que acompañaron su último ciclo.

Ahora tendrá algo que no tenía en Minnesota: continuidad en un equipo que acaba de apostar fuerte por él.

Nacional le ofreció contrato hasta junio de 2027 y lo convirtió en uno de los grandes nombres del campeonato. Reuters confirmó que llegó como agente libre y que será el club número 14 de su carrera.

La pregunta, entonces, no es si James tiene talento.

Eso está demostrado.

La pregunta es si podrá mantener un nivel suficientemente alto jugando en una Liga que el propio Lorenzo ha cuestionado por su competencia.

La Selección ya no puede vivir solamente del nombre de James

James sigue teniendo un peso enorme en Colombia. Tiene 131 partidos con la Selección, fue Bota de Oro del Mundial de 2014 y brilló especialmente en la Copa América 2024, donde fue elegido mejor jugador del torneo.

Pero el Mundial 2026 dejó una realidad distinta.

Colombia quedó eliminada en octavos de final contra Suiza y James terminó el torneo sin goles ni asistencias. Además, llegaba con pocos minutos acumulados en Minnesota.

A eso se suma que tiene 35 años y que la Selección necesita empezar a pensar en el siguiente ciclo. Por eso, su llegada a Nacional puede ser una oportunidad, pero también una prueba.

Si juega, recupera ritmo y vuelve a marcar diferencias, tendrá argumentos para seguir siendo considerado. Si no lo consigue, Lorenzo tendrá cada vez más razones para mirar hacia otros jugadores.

James tendrá que demostrar que la Liga sí puede servirle

Aquí aparece el punto más polémico.

Lorenzo cuestionó hace dos años el nivel competitivo de la Liga colombiana. Ahora, uno de sus futbolistas más importantes decidió regresar para jugar precisamente allí.

Eso no significa que el técnico vaya a dejar de convocarlo por estar en Nacional. Tampoco existe hoy una declaración de Lorenzo diciendo que James quedará fuera por jugar en Colombia.

Pero sí existe una exigencia clara: James tendrá que competir, jugar con regularidad y demostrar que sigue estando por encima de las alternativas que aparecen para la Selección.

El regreso al país puede darle minutos que no estaba teniendo en el exterior. Al mismo tiempo, puede convertirse en un arma de doble filo si su nivel baja.

James vuelve a Colombia con la camiseta de Nacional, pero también con una tarea pendiente frente a Lorenzo: demostrar que todavía puede ser un jugador de Selección al máximo nivel.