No todos los casos pueden medirse de la misma manera. Algunos futbolistas reconocieron públicamente sus problemas, mientras que sobre otros existen episodios de indisciplina documentados, pero no elementos suficientes para hablar de una adicción. Por eso, es importante separar cada historia y no atribuir únicamente a las fiestas o al alcohol el rumbo que tomó una carrera.

Freddy Guarín y Dayro Moreno, dos carreras marcadas por episodios fuera de las canchas

  1. Freddy Guarín

Es uno de los casos más fuertes porque fue el propio futbolista quien habló abiertamente sobre lo sucedido. Guarín llegó a jugar en clubes como Porto, Inter de Milán y Boca Juniors, además de ser mundialista con Colombia. Después de retirarse reconoció que atravesó graves problemas con el alcohol y explicó que llegó a tocar fondo durante una etapa especialmente complicada de su vida.

Su talento lo llevó a competir en la élite europea, pero sus problemas personales terminaron afectando el cierre de una carrera que pudo prolongarse durante más tiempo al máximo nivel.

  1. Dayro Moreno

La historia de Dayro es diferente porque, pese a numerosos episodios relacionados con indisciplina y alcohol durante su trayectoria, consiguió mantenerse vigente y construir una carrera extraordinaria en términos goleadores.

El delantero reconoció públicamente situaciones relacionadas con la bebida y protagonizó diferentes controversias fuera de las canchas. Sin embargo, logró reinventarse y convertirse en uno de los máximos goleadores de la historia del fútbol colombiano. Por eso, más que una carrera destruida, la suya puede considerarse un ejemplo de cuánto más lejos pudo haber llegado con mayor regularidad fuera del terreno de juego.

  1. Luis Quiñones

El extremo colombiano también estuvo rodeado de episodios de indisciplina durante diferentes momentos de su carrera. Su velocidad, potencia y desequilibrio generaron grandes expectativas desde joven y posteriormente consiguió una extensa trayectoria, especialmente en México.

En su caso, resulta más preciso hablar de problemas disciplinarios que de una carrera terminada específicamente por el alcohol, pues no existe suficiente respaldo para atribuirle una adicción.

Sherman Cárdenas y Jhon Viáfara tuvieron historias muy diferentes

  1. Sherman Cárdenas

Sherman apareció desde muy joven como una de las grandes promesas del fútbol colombiano. Su calidad técnica despertó enormes expectativas y tuvo etapas importantes con Atlético Nacional y otros clubes.

Sin embargo, no sería correcto asegurar que la bebida o las fiestas acabaron con su carrera. Su trayectoria fue más irregular de lo que inicialmente se esperaba por diferentes factores deportivos. Por ello, puede mencionarse dentro de una discusión sobre talentos que no alcanzaron todas las expectativas, pero no como un caso comprobado de alcoholismo.

  1. Jhon Viáfara

Viáfara llegó a la Premier League, jugó con la Selección Colombia y fue protagonista del Once Caldas campeón de la Copa Libertadores 2004. Su potente remate y capacidad física lo convirtieron en uno de los mediocampistas colombianos más reconocidos de aquella generación.

Su historia posterior terminó marcada por graves problemas judiciales que no estuvieron relacionados simplemente con fiestas o alcohol. Por esa razón, incluirlo en esta lista requiere hacer esa distinción.

Los cinco casos demuestran que hablar de excesos en el fútbol exige precisión. Freddy Guarín sí reconoció públicamente su problema con el alcohol y Dayro admitió episodios relacionados con la bebida, mientras que las situaciones de Sherman Cárdenas, Luis Quiñones y Jhon Viáfara tienen contextos diferentes que no deberían presentarse como adicciones comprobadas.