La hinchada de Boca Juniors celebró que Álvaro Montero no haya sido convocado por Néstor Lorenzo para los amistosos de la Selección Colombia ante Chile. La noticia fue recibida con alivio por los aficionados xeneizes, que podrán contar con el arquero para la semifinal de la Copa Argentina frente a Banfield, el 14 de noviembre, y esperan tenerlo también en la final de la Copa Sudamericana contra Atlético Mineiro, el día 21 en Barranquilla. En redes sociales, muchos tomaron su ausencia de la convocatoria como otra buena noticia en un mes en el que los resultados han acompañado al equipo.

El calendario ayuda a entender la reacción. Boca Juniors debe cerrar el Clausura frente a Defensa y Justicia, visitar a Banfield en Mendoza por la semifinal de la Copa Argentina y después viajar para disputar el título continental. El club tiene cuatro objetivos en juego: la tabla anual, la Copa Sudamericana, el Clausura y la Copa Argentina. Con tantos compromisos decisivos, un viaje de Montero a Cali y Santiago de Chile habría supuesto desgaste, minutos de competencia y el riesgo de una lesión. Por eso, su presencia en la lista de Lorenzo era un asunto que se seguía de cerca en La Ribera.

La prensa argentina recibió la decisión con un tono de celebración. Los titulares destacaron que Colombia no llamó a Montero y que Boca podía respirar tranquilo, mientras otros medios resaltaron el alivio que representa tenerlo disponible para la semifinal. La reacción también se sintió entre los aficionados colombianos, que contrastaron el caso del arquero con las convocatorias de Juan Manuel Rengifo y Samuel Velásquez, de Atlético Nacional. Sin embargo, detrás de esta celebración hay un antecedente que explica todavía mejor la importancia de la decisión.

El antecedente de Racing

En los cuartos de final de la Copa Argentina, Montero no pudo jugar porque estaba concentrado con la Selección Colombia y Boca tuvo que recurrir a Leandro Brey. Aquella ausencia dejó una cuenta pendiente para el equipo, especialmente porque el propio arquero había expresado su deseo de poder estar en ambos compromisos: "Querría partirme a la mitad y estar en las dos partes". Esta vez, la historia será diferente. Montero, que llegó al club entre dudas y cuestionamientos de algunos hinchas, se ganó la titularidad y hoy es una pieza importante en el equipo de Rodolfo Arruabarrena.

Un mes de buenas noticias en La Ribera

La tranquilidad de los hinchas no depende únicamente de la situación de Montero. En las últimas semanas, Boca venció 1-0 a Independiente y River Plate en los clásicos, con el colombiano bajo los tres palos, y consiguió su clasificación a la final de la Copa Sudamericana. Además, Miguel Merentiel tampoco fue convocado por Uruguay, por lo que Williams Alarcón, llamado por Chile, sería el único futbolista del plantel que se perdería la semifinal por compromisos internacionales. A esa buena racha se sumó la ilusión que despertó en redes una imagen de Conmebol con la camiseta azul y oro y el pantalón amarillo que Boca utilizaría en la final, una combinación que recordó a la conquista de la Copa Libertadores de 2007.

Por ahora, Boca Juniors tiene motivos para celebrar. Montero estará disponible para la semifinal y el cuerpo técnico podrá preparar los partidos decisivos con menos ausencias de las que esperaba. La expectativa está puesta en mantener el impulso de las últimas semanas y llegar en buenas condiciones a Barranquilla. Si el equipo cumple con las expectativas, el arquero colombiano podría terminar noviembre disputando dos finales y con la posibilidad de levantar dos títulos.