Samuel Velásquez no se guardó nada después del 2-0 de la Selección Colombia sobre Perú. En zona mixta, el lateral de Atlético Nacional, de 23 años, contó cómo nació su primer gol con el equipo nacional: “La cogí bien con los tres dedos y me hizo la parábola perfecta”. También explicó la conexión que tuvo con Juan Manuel Rengifo, su compañero en Atlético Nacional, y la relacionó con el vínculo que existe dentro del club. Una química que nació en el camerino verdolaga terminó siendo protagonista en Miami.

La Selección Colombia no encontraba el camino hasta que, al minuto 57, un rechazo de la defensa peruana dejó el balón en la frontal. “No la pienso y remato”, resumió Velásquez. El disparo terminó en el ángulo de Pedro Gallese y significó su primer gol en su quinto partido con la Tricolor. Más tarde, Rengifo entró en el complemento y dio el pase para el 2-0 de Daniel Arcila. Dos jugadores de Atlético Nacional, un gol y una asistencia. Pero la explicación de esa conexión no estaba solamente en la cancha.

Lo primero que dejó claro Velásquez es que no piensa conformarse: “Vengo haciendo las cosas bien, pero no basta con lo que he hecho”. Tiene razones para mantener esa exigencia. Álvaro Angulo ingresó por él en el cierre del partido y la competencia por la banda izquierda continúa abierta. Además, se trataba de un amistoso y el rival atravesaba un momento complicado, por lo que una buena actuación no garantiza la titularidad. El lateral lo sabe y por eso ya piensa en el siguiente paso. Y para entender esa confianza, hay que mirar de dónde viene.

La hermandad de Nacional: “Desde pequeño nos conocemos”

“Todos somos hermanos, para las buenas y para las malas”, dijo Velásquez, antes de agregar: “Siempre he estado con él. Desde pequeño nos conocemos”. Esa relación terminó trasladándose a la Selección Colombia en una fecha FIFA en la que el equipo de Néstor Lorenzo todavía buscaba consolidar su funcionamiento. Después del empate 1-1 con México, Lorenzo había reconocido que el equipo todavía no estaba armado, mientras el propio lateral había hablado de buscar “la química que pueden tener por banda o por dentro”. En Miami encontró esa sintonía con un compañero que conoce desde hace años. Y esa conexión puede tener una lectura táctica para lo que viene.

Su estilo: zurdo, atrevido y de primera

Velásquez es un lateral zurdo que no duda cuando encuentra espacio para atacar. En Miami tomó riesgos para sumarse al frente y terminó encontrando el premio con un remate desde fuera del área. Su frase “no la pienso y remato” resume bastante bien su personalidad sobre el campo: recibir, decidir rápido y buscar el arco. Del otro lado, Daniel Muñoz tuvo una participación ofensiva más discreta. La competencia por la banda sigue abierta, pero un lateral capaz de aportar llegada y gol empieza a poner argumentos sobre la mesa.

Hoy, Velásquez se va de Miami con gol, buenas sensaciones y un mensaje claro: “llegamos para quedarnos”. Lo que todavía falta es convertir esa actuación en una titularidad sostenida, porque la competencia continúa abierta. El propio lateral habló de seguir progresando cuando regrese a Atlético Nacional. Si mantiene ese nivel, Lorenzo tendrá una alternativa zurda en crecimiento y, además, una dupla de Atlético Nacional que ya demostró que puede entenderse dentro de la Tricolor.