Felipe Marín puede convertirse en la pieza que le permita a Lucas González liberar a James Rodríguez en Atlético Nacional. Ante Junior de Barranquilla el volante trabajó junto a Elías Cabrera en una zona más retrasada, mientras el 10 jugó adelantado como enganche. James acertó 39 de 40 pases y no registró una sola recuperación, según 365Scores, mientras que Marín tuvo unos números que generan debate dentro de la hinchada. Un dato relevante porque demuestra que el medio quedó protegido sin sobrecargarlo, en un mediocampo lleno de bajas.

Contra Millonarios, Lucas González había dejado a James en el banco y armó el medio con Cabrera, Juan Manuel Zapata y Marín. Ante Junior de Barranquilla, con diez bajas, cambió el esquema: el cucuteño fue titular, capitán por primera vez y jugó como enganche. Respondió con cuatro pases clave, ocho entregas en el último tercio y una asistencia de más de 30 metros para el segundo gol de Andrés Felipe Román. Pero ese equilibrio tuvo un punto en contra.

Junior de Barranquilla descontó con un centro raso por la banda de Román, que dejó el costado descubierto, y ClaroSports advirtió que Nacional debe mejorar el retroceso. A eso se suma que James tiene 35 años, llegó a la titularidad sin estar al 100%, según Qhubo Medellín, y salió al minuto 74 por Juan Manuel Zapata. Si el 10 no baja a defender, alguien tiene que cubrirle el espacio. Y las cifras de James muestran cuánto trabajo dejó de hacer.

James Rodríguez: 39 de 40 pases y cero recuperaciones

Las estadísticas retratan el efecto: James completó 39 de 40 pases, 28 de 29 en campo rival, dio cuatro pases clave y no registró recuperaciones, intercepciones ni despejes. Es un cambio frente a su debut en El Campín, cuando acertó 19 de 25 pases en 31 minutos, según Infobae. En el primer tiempo, Nacional tuvo 57% de posesión, cuatro remates al arco y seis córneres. La lectura es que el 10 gastó su energía en crear y no en recuperar, algo que solo es sostenible si Marín y Cabrera cubren esa parte del campo.

Cabrera y Cardona, los socios de James en el control del juego

La segunda historia es la del mediocampo completo. Cuando entró Edwin Cardona, se juntó con James y Cabrera para darle más control al equipo, y González lo resumió con una frase: "cuando se juntan los viejos nos divertimos todos". Contra Millonarios, sin James, el técnico había liderado el medio con Cabrera, Zapata y Marín, y el partido terminó 1-1. La posibilidad que se abre es una estructura estable: Marín protege, Cabrera conecta y James y Cardona crean, con Matheus Uribe y Zapata como alternativas.

Hoy Marín y Cabrera protegen la zona media y James juega más cerca de los atacantes. Lo que todavía no ocurre es que Nacional pruebe esa fórmula con rivales exigentes y con todos los volantes sanos. La condición que puede cambiar el escenario es el regreso de Uribe, Jorman Campuzano y Zapata: si González mantiene a Marín como ancla, James seguirá liberado; si no, tendrá que volver a defender. Con Nacional segundo con 22 puntos y a dos del líder América de Cali, ese ajuste pesa en la pelea por el primer lugar.