3-0 al Deportivo Cali y clasificación a los cuartos de final de la Copa Colombia fue el último golpe sobre la mesa de Atlético Nacional. El equipo de Lucas González volvió a mostrar contundencia, llegó a tres partidos recientes con goleadas importantes y empieza a darle argumentos al entrenador que semanas atrás reconocía que todavía estaba lejos de alcanzar el nivel que buscaba.

Lucas había pedido tiempo para construir su equipo

La paciencia era uno de los puntos que González había pedido desde el comienzo de su proceso. El entrenador entendía que Nacional necesitaba partidos para asimilar una propuesta nueva y encontrar automatismos.

Pero también fue autocrítico cuando las cosas no salieron bien.

Después del triunfo 2-1 contra Fortaleza, González sorprendió al reconocer que Nacional estaba apenas “al 20%” de lo que pretendía. Además, pidió disculpas a los hinchas porque consideró que el primer tiempo había estado muy lejos del nivel esperado.

Ese detalle es importante: el propio técnico no vendió el proceso como algo terminado.

Los resultados empezaron a respaldar la idea

La evolución empezó a verse en los resultados.

Nacional derrotó 3-0 a Jaguares, después goleó 5-1 a Alianza y este lunes volvió a imponerse por 3-0 al Deportivo Cali, esta última victoria además le permitió avanzar en la Copa Colombia.

El 5-1 contra Alianza fue especialmente importante porque el análisis de El Colombiano calificó la actuación como una presentación convincente y destacó la evolución de la idea de juego.

Ahora llegó otra goleada y, sobre todo, una clasificación.

La hinchada todavía exige, pero el ambiente puede estar cambiando

Aquí está el punto que hay que manejar con cuidado.

No se puede afirmar que toda la hinchada ya está feliz con Lucas González. Nacional tiene una afición exigente y el propio entrenador sabe que necesita mantener este nivel para ganarse definitivamente su respaldo.

Lo que sí existe es un cambio en el contexto.

Hace apenas dos semanas Lucas estaba pidiendo disculpas públicamente por el rendimiento ante Fortaleza. Ahora Nacional viene de eliminar al Cali con un 3-0, después de haber goleado a Alianza y mostrado una versión mucho más dominante.

Además, Nacional volvió a tener resultados positivos ante su público en el Atanasio, aunque el partido de Copa de este lunes se disputó sin espectadores por la sanción del estadio.

Por eso, más que decir que la hinchada ya está completamente identificada, el argumento correcto es que Lucas está consiguiendo algo que necesitaba para cambiar la conversación: resultados y actuaciones que hacen más fácil que el hincha empiece a creer en su idea.

Ahora viene la prueba realmente importante

El 3-0 contra Cali no significa que el proceso esté consolidado.

De hecho, el propio González había dicho que Nacional estaba muy lejos del nivel que quería. La diferencia es que ahora tiene actuaciones recientes que respaldan su discurso.

El entrenador pidió tiempo para construir. Ahora Nacional empieza a entregarle resultados y fútbol para que ese tiempo tenga sentido.

Y si mantiene esta tendencia, la relación con una hinchada que al comienzo tenía dudas puede cambiar todavía más rápido.