En 2016, James Rodríguez y Franco Armani terminaron celebrando títulos importantes, aunque en lados diferentes del mundo. James hizo parte del Real Madrid que conquistó la Liga de Campeones, mientras Armani fue una pieza del Atlético Nacional que ganó la Copa Libertadores. El argentino volvería a levantar ese trofeo en 2018 con River Plate. Ahora los dos compartirán camiseta en Medellín y tendrán una responsabilidad grande dentro de un equipo que apunta a pelear por todo.
James vivió la gloria europea en Madrid
La etapa de James en el Real Madrid comenzó después del Mundial de Brasil 2014. Su actuación con Colombia lo llevó al equipo español, donde se encontró con un grupo lleno de estrellas.
Cristiano Ronaldo, Sergio Ramos, Luka Modric, Toni Kroos y otros grandes jugadores formaban parte de aquella plantilla. James tuvo minutos y participó en diferentes partidos durante su etapa en el club.
Su primer título de Champions llegó en la campaña 2015-16. El Madrid llegó hasta la final y se encontró nuevamente con el Atlético de Madrid. El partido terminó igualado y el campeón tuvo que definirse desde los once metros.
El conjunto de Zinedine Zidane ganó la tanda de penales y levantó la Copa en el estadio San Siro de Milán. James sumó así una Champions a su carrera.
Armani tiene dos Libertadores
La historia de Armani con la Copa Libertadores comenzó también en 2016. En ese momento defendía el arco de Atlético Nacional y era uno de los hombres de confianza de Reinaldo Rueda.
El equipo colombiano tuvo una gran campaña y llegó a la final contra Independiente del Valle. Después de los dos partidos, Nacional consiguió quedarse con el título y Armani celebró la primera Libertadores de su carrera.
Dos años más tarde llegó una segunda oportunidad. El arquero ya estaba en River Plate y volvió a disputar el torneo continental. Esta vez terminó enfrentando a Boca Juniors en una final que tuvo que trasladarse a Madrid.
River ganó aquella definición y Armani consiguió algo que no todos los futbolistas pueden contar: ser campeón de la Libertadores con dos equipos distintos.
Dos campeones que ahora estarán juntos
El recorrido de ambos es diferente. James hizo buena parte de su carrera en Europa y pasó por equipos como Real Madrid, Bayern Múnich y Porto. Armani construyó su nombre en Sudamérica y tuvo sus mejores años internacionales con Nacional y River.
Ahora esas dos historias se cruzan en el mismo vestuario.
Nacional tendrá a un futbolista que conoce lo que significa competir en el máximo nivel europeo y a otro que ya sabe cómo ganar una Libertadores. Eso puede tener importancia especialmente para los jugadores que todavía no han vivido ese tipo de partidos.
La experiencia tendrá que aparecer en la cancha
Los títulos de James y Armani sirven para explicar su recorrido, pero no garantizan que Nacional vaya a ganar.
El equipo tendrá que responder durante los partidos y demostrar que puede competir contra rivales que también buscarán quedarse con los campeonatos. La experiencia ayuda, pero después hay que correr, defender, marcar y ganar.
Ahí estará uno de los principales retos para el cuerpo técnico: aprovechar lo que ambos pueden aportar sin convertir sus antecedentes en una presión innecesaria.
Nacional ahora tendrá más motivos para exigir
La llegada de James y el regreso de Armani elevan las expectativas alrededor del club. No todos los equipos colombianos pueden contar con un campeón de la Champions y un jugador que tiene dos Libertadores en su carrera.
Además, Armani conoce perfectamente lo que significa levantar ese trofeo con Nacional. James, por su parte, sabe lo que representa jugar con la obligación de ganar después de haber pasado por uno de los clubes más exigentes del mundo.
Ahora tendrán que demostrarlo nuevamente, pero con la camiseta verde puesta. Los trofeos que consiguieron en Europa y Sudamérica ya están en su historia; el siguiente paso será ayudar a Nacional a escribir una nueva.







