Atlético Bucaramanga tendría argumentos para pedir una explicación a Wilmar Roldán por el penal que le dio a Junior de Barranquilla en el minuto 22, aunque ganó 3-1 jugando con diez. Analistas como José Borda avalaron el penal, pero cuestionaron la expulsión de José García, porque Jesús Rivas se alejaba hacia la esquina del área. La contradicción es clara: el árbitro condicionó el partido, y aun así el equipo de Pablo Peirano mantuvo su condición de único invicto.
La polémica llega después de uno de los partidos más completos del Leopardo. El 3-1 de la fecha 13 de la Liga BetPlay II-2026 lo dejó con 23 puntos, tercero en la tabla, y hundió a un Junior de Barranquilla que, según Futbolred, quedó al borde de la eliminación. A los 22 minutos, Roldán pitó penal por una falta de García sobre Rivas y lo expulsó. Luis Fernando Muriel igualó 1-1 desde los doce pasos. Con esos antecedentes, la discusión no es si Atlético Bucaramanga mereció ganar, sino si el árbitro interpretó bien la jugada. Y ahí empiezan las dudas.
Hay que distinguir dos decisiones. Sobre el penal, Borda fue claro: "era penal, pero no roja". La cuenta Var Central, que también analizó el arbitraje, dijo que la expulsión estuvo "muy en el límite" por el tema de la dirección del juego. En otras palabras, el reclamo más sólido del club santandereano no estaría en la falta, sino en la tarjeta. Y la discusión se hace más relevante porque el reglamento no castiga todo contacto como infracción.
Roldán, el reglamento y los criterios de la roja
La expulsión por impedir una ocasión manifiesta de gol (DOGSO) exige que se cumplan varios criterios: distancia al arco, dirección del juego, posibilidad de mantener o ganar el control del balón y ubicación de los defensores. Borda sostuvo que la acción "no cumplió los ítems del Dogso". El Futbolero publicó además que el reglamento expone un posible error en la jugada, porque Rivas se alejaba hacia la esquina del área cuando cayó. Esa lectura es la que sustenta cualquier reclamo del club, y la que debería explicarle Roldán.
El VAR y el segundo penal de Junior
Roldán pitó dos penales para Junior de Barranquilla y, según El Futbolero, los analistas avalaron ambos. El segundo, por una falta de Fredy Hinestroza sobre Déiber Caicedo, lo desvió Diego Novoa, quien le atajó el remate a Muriel y fue figura. No encontré reportes sobre cómo actuó el VAR en la jugada de García, así que ese punto sigue abierto. Si Atlético Bucaramanga quiere claridad, la pregunta es qué se revisó, qué se decidió y por qué la roja se mantuvo. La respuesta pesa porque José García podría perderse el próximo partido por una sanción discutida.
Por ahora no hay un reclamo formal reportado. Atlético Bucaramanga ganó, sigue invicto y puede darse el lujo de no pelear la decisión. Lo que todavía no ocurre es que el club pida una explicación o que la Comisión Arbitral se pronuncie. Si lo hacen, la discusión girará en torno a la roja, más que al penal. Y si no, quedará una victoria de carácter, con un árbitro en el centro de la conversación.







