Jorge Bava puede quedar por detrás de Leonel Álvarez en la carrera por el banquillo de Junior de Barranquilla si en la dirigencia pesa más el conocimiento del fútbol colombiano que el palmarés. Álvarez conquistó dos ligas con Independiente Medellín, una Superliga con Deportivo Cali y el Clausura 2017 con Club Cerro Porteño; Bava suma ocho títulos en cinco años, entre ellos la Liga BetPlay 2025-I con Independiente Santa Fe. Importa porque el Tiburón es 17.º con 10 puntos. La contradicción: el uruguayo tiene más trofeos, pero llega tras ser cesado en Club Nacional de Football.
El momento explica la discusión. Tras el 2-2 ante Inter de Bogotá, Junior de Barranquilla quedó a 10 puntos del octavo lugar y la dirigencia ya piensa en 2027. En ese escenario, las fases decisivas de la Liga BetPlay pesan, y ahí Álvarez presume de recorrido propio. Pero no tiene el monopolio: Bava fue arquero de Atlético Bucaramanga y sacó campeón a Independiente Santa Fe en 2025. Por eso el currículum no será lo único que se evalúe.
El obstáculo para Bava es doble. Primero, la continuidad: dejó Independiente Santa Fe en pleno campeonato por una oferta que el club no pudo igualar. Segundo, el dinero: ganaba 45.000 dólares mensuales en Bogotá y las diferencias económicas ya frenaron una negociación con Junior de Barranquilla. Álvarez, en cambio, espera percibir unos 40.000 dólares. Y la diferencia más pesada está en sus resultados recientes.
Ocho títulos y un último ciclo de 11 derrotas
Su palmarés es sólido: cinco títulos con Liverpool FC, la Liga BetPlay con Independiente Santa Fe y el Clausura con Club Cerro Porteño. Pero en Club Nacional de Football sumó 11 victorias, 3 empates y 11 derrotas en 25 partidos y fue cesado el 16 de agosto, tras caer ante Racing Club de Montevideo. Había salido de Club Cerro Porteño en marzo, tras ser despedido. En sus tres últimos ciclos acumula 38 victorias en 78 partidos, un 48 %. Es un buen porcentaje, pero ninguno de esos tres procesos duró una temporada.
Álvarez: la Liga Colombiana como terreno propio
La segunda historia es la del conocimiento del entorno. Álvarez ganó el título con Independiente Medellín en su primer semestre como técnico, repitió en 2016 y levantó la Superliga 2014 con Deportivo Cali. En Atlético Bucaramanga dirigió 66 partidos con 28 victorias, un 42 %, menor que el de Bava, pero sostenido durante más de un año. Además, conoce de primera mano lo que significa la presión en Barranquilla, donde su paso por la Selección Colombia terminó en 2011. Si Junior de Barranquilla busca estabilidad y entorno antes que porcentaje, esa ventaja podría pesar.
Hoy Bava aparece con el mejor palmarés y el peor momento, y Álvarez con menos trofeos pero más cercanía con la liga. Lo que todavía no ocurre es una decisión de la dirigencia ni una oferta confirmada. Si Junior de Barranquilla prioriza el conocimiento del medio, un costo menor y un proceso largo, Álvarez ganaría terreno. Si apuesta por el título más reciente y el porcentaje de victorias, Bava seguiría en carrera.







