Arturo Reyes tendría ventaja sobre Leonel Álvarez en la carrera por el banquillo de Junior de Barranquilla porque conoce el club por dentro: lo dirigió en tres etapas, 100 partidos y fue campeón en 2023. Reyes se sumó como tercer candidato y está libre desde su salida de Deportivo Pereira. Un interés que toma relevancia con Junior de Barranquilla, 17.º con 10 puntos en la Liga BetPlay, no tendría tiempo de adaptación. La contradicción: su último ciclo en el club terminó con despido y llega con apenas 26 de 105 puntos en Deportivo Pereira.

El momento explica la ventaja. Sebastián Viera tiene contrato hasta el 31 de diciembre de 2026 y su salida estaría sentenciada, mientras el periodista Paolo Arenas habla de cinco técnicos en carpeta, entre ellos Reyes y Álvarez. El samario, además, estuvo en las tribunas del Estadio Romelio Martínez durante el 2-2 ante Inter de Bogotá, aunque no hay un acuerdo confirmado. Con el torneo en juego y la Copa Libertadores 2027 en el horizonte, un técnico que ya conoce la institución evitaría meses de adaptación. Sin embargo, esa familiaridad tiene un precio.

El obstáculo es cómo terminó la historia. Junior de Barranquilla despidió a Reyes en septiembre de 2024 porque la campaña no se comparaba con la inversión en la plantilla, tras la eliminación en octavos de final de la Copa Libertadores ante CSD Colo-Colo, con el equipo sexto en la Liga BetPlay. Esta temporada tampoco le fue bien: en Deportivo Pereira ganó dos partidos de Liga y dos de Copa BetPlay, y dejó el cargo de común acuerdo el 5 de octubre. Conocer la casa no borra esos números, y para medirlo hay que mirar lo que hizo en Barranquilla.

100 partidos y un título en cuatro meses

Su balance con Junior de Barranquilla es de 100 partidos, con 39 victorias, 31 empates y 30 derrotas. Su mejor momento llegó en 2023: con Reyes, Junior de Barranquilla logró 13 victorias, 4 empates y 6 derrotas en la Liga BetPlay 2023-II, un 62,3 % de rendimiento, y el equipo salió campeón. Asumió en agosto, con el equipo en crisis, y en cuatro meses levantó la décima estrella. En su tercer ciclo ganó 30 de 66 partidos, un 45 %, frente al 42 % de Álvarez en Atlético Bucaramanga (28 de 66). La diferencia es pequeña, pero la hizo con este club y esta hinchada.

Álvarez, el rival: más títulos locales y mayor costo

Álvarez ganó las ligas de 2009 y 2016 con Independiente Medellín y la Superliga 2014 con Deportivo Cali, y conoce la presión de Barranquilla desde su paso por la Selección Colombia en 2011. Su gran diferencia está en el costo: cobraba cerca de 40.000 dólares en Atlético Bucaramanga, frente a una estimación de entre 21.000 y 22.500 dólares para Reyes, sin cifra oficial publicada. Si Junior de Barranquilla prioriza el ahorro y la inmediatez, el samario tiene el argumento. Si prefiere un palmarés más amplio, Álvarez sería su rival natural.

Hoy Reyes aparece con la ventaja de conocer a Junior de Barranquilla, un título en su historial y una disponibilidad inmediata, mientras que Álvarez suma trofeos y experiencia en grandes. Lo que todavía no ocurre es una oferta formal ni una decisión de la directiva por parte de la familia Char. Si el club apuesta por la adaptación rápida y el costo, el camino se abriría para Reyes. En ese caso, deberá demostrar que su regreso no repite el final del ciclo anterior.