Carlos Mario Zuluaga, presidente de la Dimayor, advirtió en Zona Libre de Humo que “no vamos a tener estadios para las finales” por los siete conciertos programados en El Campín. La frase abre un escenario incómodo: si Millonarios FC o Independiente Santa Fe avanzan a la definición, no tendrían dónde jugar en Bogotá. Y alargar el torneo hasta enero, dijo Zuluaga, “nos obligaría a terminar sin TV”, porque el contrato con Win Sports vence en diciembre.
La advertencia llega tras la cancelación del partido entre Millonarios FC y Once Caldas. Zuluaga aseguró que el estadio tiene siete conciertos comprometidos hasta fin de año: Fonseca, Ryan Castro, Tigres del Norte, Megaland, Juntos de Nuevo Misión Campín y Karol G. La cantante paisa tiene tres fechas seguidas en el escenario capitalino. El panorama inmediato ya es complicado: Zuluaga contó que el partido entre Independiente Santa Fe y Jaguares de Córdoba del 15 de octubre tampoco se podría jugar en El Campín, y afirmó que “no hay estadio donde jugar en Bogotá en este momento”. Pero las alternativas son todavía más limitadas.
El Estadio Metropolitano de Techo, el otro escenario capitalino, no resuelve el problema. Zuluaga dijo que allí también se pretendía hacer un concierto, lo que llevó a una tutela. Tampoco hay mucho margen fuera de Bogotá, porque, en palabras del presidente de la Dimayor, “desafortunadamente no tenemos canchas en este país”. Para muchos clubes, la salida sería jugar lejos de casa. Y el verdadero límite no está solo en las canchas, sino en el calendario y la televisión.
El contrato con Win Sports vence en diciembre
El Heraldo recuerda que el contrato con Win Sports termina en diciembre, y que Zuluaga ya había reconocido que eso condiciona la posibilidad de extender las competencias hasta enero. Según el calendario de la Liga BetPlay II, el torneo está programado para terminar el 22 de diciembre, es decir, en poco más de dos meses. Por eso la advertencia pesa: cualquier aplazamiento que empuje las definiciones al año siguiente las dejaría sin transmisión televisiva. Aun así, la propia Dimayor aclara que es una posibilidad advertida por Zuluaga, no un hecho confirmado. Esa diferencia es clave para entender el tono de la alerta.
Santa Fe en Tunja: el antecedente de jugar lejos
El caso de Independiente Santa Fe ya mostró lo que significa quedarse sin estadio en plena definición. La ida de la final femenina ante Deportivo Cali se jugó en el Estadio La Independencia de Tunja, porque el club decidió trasladarse por el aforo y la sanción a su hinchada en escenarios de Bogotá. La Dimayor criticó que El Campín permaneciera 24 días sin fútbol, y Sencia respondió que los compromisos previos no pueden modificarse. Si los equipos masculinos llegaran a una final, la discusión podría repetirse con un público mucho mayor.
Hoy ningún club capitalino está clasificado a las finales, y Zuluaga habló de un riesgo, no de una decisión tomada. Lo que todavía no ocurre es una determinación oficial sobre dónde se jugarán los partidos decisivos ni cómo se ajustará el calendario. La condición para evitar la crisis es que El Campín quede libre de eventos culturales en las fechas clave o que se reprogramen los juegos a tiempo. Si no, Millonarios FC o Independiente Santa Fe podrían disputar un título lejos de su hinchada, o la Liga BetPlay terminaría sin pantalla chica.







