El Campín podría tomar nota del modelo del Estadio Atanasio Girardot. Mientras la cancha de Medellín luce impecable tres días después del festival EDC, en Bogotá la Dimayor canceló el partido entre Millonarios FC y Once Caldas programado para el 13 de octubre por el lamentable estado del campo. Importa porque ambos escenarios principales recibieron eventos musicales de gran escala con apenas una semana de diferencia. La contradicción: la grama que no se retiró en Medellín hoy se ve mucho mejor que la que fue arrancada y reinstalada en el coloso de la 57.
El grupo BTS se presentó en El Campín los días 2 y 3 de octubre Sencia explicó que la grama se retiró de forma controlada antes del montaje del escenario y que el público no ingresó directamente al gramado. El 7 de octubre, durante una inspección de la Contraloría, el avance de la reinstalación rondaba apenas el 20 %. Infobae agregó que las lluvias persistentes retrasaron los trabajos, aunque Sencia se comprometió públicamente a dejar el terreno apto para el 13. Sin embargo, la promesa se desvaneció el día del partido.
El obstáculo principal radica en la fragilidad del terreno y la presión del calendario. La Patria consignó que la superficie parecía en buen estado desde la distancia, pero cedía al ser pisada. Ahora se esperan nuevos espectáculos musicales: Fonseca el 24 y Ryan Castro el 31 de octubre. A todo lo anterior se añade la polémica institucional desatada tras conocerse que el IDRD autorizó la extracción de tepes desde una cancha pública como proyecto piloto ejecutado por Equiver. Con este trasfondo, el contraste con la capital antioqueña es absoluto.
El Campín vs. Atanasio
El Atanasio Girardot mantuvo el césped en su sitio, lo protegió con estibas y soportó el flujo masivo de espectadores sobre la cancha. En contraste, El Campín optó por retirar el pasto, volverlo a colocar y prohibir el acceso al público sobre él. El resultado directo: Medellín disputa su clásico con normalidad, mientras Bogotá acumula un partido suspendido. La comparación técnica tiene matices: Claro Sports detalló que el escenario bogotano cuenta con una superficie híbrida, distinta al césped Bermuda 419 del Atanasio, sumado a las precipitaciones caídas durante las labores de instalación. A pesar de estas variables, la evidencia del terreno es inapelable.
Millonarios y Santa Fe: quienes pagan el costo
Como parte de su defensa institucional, Sencia argumentó que el complejo ya no depende de una sola pradera, sino de cinco canchas naturales de respaldo para su recambio. No obstante, los clubes de la capital ya resienten el impacto financiero y deportivo: Independiente Santa Fe debió disputar su llave de octavos de final de copa en Mosquera porque, el estadio capitalino estaba comprometido con la agenda de eventos. Si Sencia evaluara replicar el modelo antioqueño, que prioriza cubrir, tratar preventivamente y evitar el desuelgue del césped, reduciría drásticamente los riesgos operativos. Dicha alternativa enfrentará su prueba de fuego con los conciertos agendados para el 24 y el 31 de octubre.
Hoy el Atanasio Girardot recibe su clásico con una cancha en óptimas condiciones, mientras El Campín acumula un encuentro aplazado y cuestionamientos sobre su infraestructura. Lo que todavía no ocurre es una rendición de cuentas técnica por parte de la administración que explique por qué el césped bogotano colapsó. La condición ineludible para corregir el rumbo es que Sencia reevalúe sus protocolos agronómicos antes de los conciertos de fin de mes; de lo contrario, Millonarios FC y Independiente Santa Fe seguirán atados a la incertidumbre climática y operativa.







