La ausencia de Luis Díaz le abre a Néstor Lorenzo una posibilidad que pocas veces ha tenido durante su proceso: probar una sociedad ofensiva completamente distinta y medir qué puede ofrecer Colombia sin uno de sus habituales referentes por la izquierda. Luis Suárez, Carlos Andrés Gómez, Óscar Perea y otras alternativas de la convocatoria aparecen como piezas que el técnico puede combinar durante los amistosos ante México, Paraguay y Perú. La intención, según reportó Infobae, es encontrar una fórmula que no dependa exclusivamente de Lucho. Y hay números que respaldan la elección del próximo goleador.

Luis Suárez llega encendido, con tres goles en sus primeros cuatro partidos de la Liga de Portugal 2026/27, después de haber terminado la campaña anterior como máximo goleador del campeonato luso con 28 tantos en 32 encuentros. Óscar Perea, por su parte, recibió su primera convocatoria luego de marcar dos goles en apenas cuatro apariciones con América, donde juega cedido por Strasbourg. Carlos Andrés Gómez también repite con la Tricolor, aunque llega bajo presión por su irregular momento en Vasco da Gama. Entre los tres hay juventud, gol y necesidad de demostrar, pero también una diferencia que puede complicar los planes de Lorenzo.

Ninguno tiene exactamente las características de Díaz. Suárez es un delantero de área que necesita recibir balones en ventaja y abastecimiento desde los costados; Perea puede jugar abierto, pero todavía acumula poco rodaje en el fútbol de primera; y Gómez llega después de recibir cuestionamientos en Brasil, incluido el calificativo de “egoísta” utilizado por su propio entrenador. Por eso, el desafío no será simplemente ponerlos juntos, sino conseguir que sus características encajen dentro de una misma idea ofensiva, con un jugador que resalta más que el resto.

La referencia clara del nuevo ataque

Luis Suárez llega como la carta ofensiva de mayor peso dentro de esta nueva estructura. El delantero samario terminó la temporada 2025/26 con 37 goles en todas las competiciones con Sporting de Lisboa, después de asumir la complicada misión de ocupar el espacio dejado por Viktor Gyökeres. Suárez respondió con goles y terminó convirtiéndose en una referencia ofensiva del equipo portugués. Su juego, sin embargo, es diferente al de Díaz: mientras el guajiro puede generar peligro desde la banda y fabricar sus propias jugadas, el delantero necesita que sus compañeros lo encuentren en posiciones de remate. Eso obliga a Lorenzo a pensar quién será el encargado de ponerle esos balones. Y ahí aparecen otros nombres de la convocatoria.

El nombre menos esperado que soñaba con este llamado

Óscar Perea surgió en Atlético Nacional, tuvo un paso discreto por Strasbourg y posteriormente salió cedido al AVS de Portugal antes de llegar este semestre al América mexicano. Allí apenas necesitó cuatro apariciones y dos titularidades para marcar dos goles y llamar la atención del cuerpo técnico de la Tricolor. Además, ya había dejado buenas sensaciones con la Selección Sub-20 que terminó en el podio del Mundial de la categoría disputado en Chile en 2025. Con apenas 20 años, todavía tiene mucho por demostrar, pero esta convocatoria puede convertirse en el primer gran salto de su carrera internacional.

Por ahora, Lorenzo tiene sobre la mesa varias piezas para construir un ataque diferente, pero ninguna sociedad consolidada con la camiseta de Colombia. Suárez aporta gol, Perea representa juventud y desborde, mientras Gómez busca recuperar el nivel que alguna vez lo convirtió en una alternativa importante. Los partidos contra México, Paraguay y Perú, entre el 26 de septiembre y el 6 de octubre, servirán para descubrir cómo encajan esas piezas cuando la exigencia sea real. Si la fórmula funciona, Colombia ganará una alternativa que hasta ahora no tenía; si no, el regreso de Díaz volverá a poner sobre la mesa una solución conocida.