América de Cali tendrá que salir temporalmente del Pascual Guerrero y trasladar su localía a Bogotá debido a las reparaciones que se adelantan en el escenario deportivo después del terremoto. La programación contempla que el conjunto escarlata reciba a Junior el 26 de agosto en El Campín, un cambio poco habitual para un equipo que lucha por mantenerse en la parte alta de la Liga BetPlay. La situación obligará al América a afrontar un partido como local a cientos de kilómetros de Cali y a convertir el estadio bogotano en su nueva casa provisional.
América pierde la localía más importante
El cambio representa mucho más que modificar un estadio. América tendrá que jugar fuera de Cali y dejar atrás un escenario donde cuenta habitualmente con el respaldo de su afición.
El Pascual Guerrero deberá permanecer fuera de operación mientras se realizan los trabajos correspondientes después de los daños ocasionados por la emergencia. Por esa razón, el club tendrá que trasladar temporalmente sus partidos de local y asumir una situación que puede afectar la preparación, la logística y el ambiente alrededor del equipo.
El Campín recibe un partido con mucho en juego

El primer gran escenario de esta nueva etapa será El Campín de Bogotá, donde América enfrentará a Junior el próximo 26 de agosto.
El encuentro puede tener un peso especial en la clasificación, ya que América pretende mantenerse en la pelea por el liderato. Aunque seguirá siendo considerado local administrativamente, jugar fuera de Cali modifica completamente el contexto habitual del compromiso.
La distancia también puede convertirse en un desafío para los aficionados que normalmente acompañan al equipo en el Pascual Guerrero.
Junior será la primera prueba lejos de Cali
El duelo contra Junior servirá para medir cómo responde América a una localía completamente diferente. El equipo deberá adaptarse al estadio, al desplazamiento y a un ambiente en el que probablemente tendrá una presencia distinta de aficionados.
Además, el rival no será sencillo. Junior es uno de los equipos de mayor peso del campeonato y cualquier punto puede terminar siendo determinante en la clasificación.
Por eso, América tendrá que convertir El Campín en una casa provisional sin perder la ventaja deportiva que normalmente representa jugar en Cali.
El líder también tendrá que adaptarse
La situación llega en un momento importante del campeonato. América no solamente tendrá que preocuparse por sus rivales, sino también por la circunstancia extraordinaria de haber perdido temporalmente su estadio.
El objetivo será mantener la regularidad mientras se completan las reparaciones del Pascual Guerrero. El Campín aparece ahora como una solución temporal y como una prueba para un América que deberá demostrar que su rendimiento no depende de jugar siempre en Cali.







