Carlos Bacca ya tenía todo encaminado para jugar en el Cúcuta e incluso había hablado de la decisión con su familia. Sin embargo, según contó en zona mixta, Rafael Dudamel lo llamó cuatro veces y “me hizo cambiar la decisión que ya estaba tomada”. En su explicación no aparecen cifras, sino la insistencia del técnico del Deportivo Cali. El detalle es importante porque Cúcuta aparecía como el principal candidato para quedarse con el goleador y, pese a tener su palabra, terminó perdiendo la carrera. Y detrás de ese giro había un contexto que hacía todavía más particular la decisión.

Bacca salió del Junior después de un segundo ciclo de cuatro años, en el que consiguió títulos de liga, y su último partido oficial fue el 13 de mayo de 2026. Una lesión en el tendón de Aquiles lo mantuvo cerca de seis meses alejado de las canchas y, durante el último semestre, tuvo pocas oportunidades por la titularidad de Luis Fernando Muriel y la presencia del paraguayo Guillermo Paiva. A pesar de eso, el Cali anunció el 27 de julio un principio de acuerdo y Dudamel defendió la apuesta: con los “pergaminos” de Bacca, aseguró, nunca sobra un jugador en el plantel. Pero todavía quedaba un paso importante antes de hacerlo oficial.

Según El Deportivo, Bacca aceptó inicialmente un contrato de cinco meses, con la posibilidad de continuar en 2027 si cumple determinados objetivos deportivos. Del otro lado, Cúcuta llevaba ventaja en las conversaciones y había avanzado en varios aspectos, pero el Cali reaccionó rápidamente y su dirigencia hizo un esfuerzo para cerrar el acuerdo. Al equipo motilón no le quedó más que buscar otra alternativa y el nombre que apareció después permite dimensionar qué tipo de delantero estaba buscando.

El plan B que delata lo que perdió el Cúcuta

Tras no concretar la llegada de Bacca, Cúcuta exploró la posibilidad de fichar a Marcelo Moreno Martins, histórico delantero boliviano. El perfil del posible reemplazo deja clara la búsqueda: otro atacante veterano, con recorrido y experiencia en el fútbol sudamericano. La urgencia también tiene contexto, porque los Motilones necesitan sumar para mejorar su situación en la tabla y en la lucha por el descenso, y llegaron a la fecha 11 después de perder 2-1 ante Millonarios. Sin Bacca, el equipo tuvo que mirar rápidamente hacia otro nombre para reforzar su ataque. Y el calendario puso al delantero frente al club que había estado cerca de contratarlo.

El duelo con Cúcuta que empezó sin él

El reencuentro llegó rápidamente: Deportivo Cali recibió al Cúcuta en la fecha 11 de la Liga BetPlay 2026-II, pero la lista de convocados no incluyó a Bacca. El delantero venía de incorporarse al proyecto después de que el equipo derrotara 2-1 a Once Caldas como visitante, resultado que lo dejó con 12 puntos y dentro de los ocho mejores. Así, el jugador que había decidido no llegar a Cúcuta terminó viendo desde fuera el partido contra ese mismo equipo.

Hoy Bacca es jugador del Deportivo Cali con un contrato corto y mantiene una explicación sencilla sobre el giro: Dudamel consiguió convencerlo. Lo que todavía está pendiente es que esa decisión tenga su respuesta dentro de la cancha. Si sus goles y minutos cumplen con los objetivos establecidos y activan la opción para 2027, su historia con el Cali tendrá continuidad; si no, el delantero terminará su paso por el club después de cinco meses.