Con el partido 2-2 y el reloj entrando en los minutos finales, James Rodríguez tuvo la oportunidad más clara para volver a poner a Atlético Nacional por delante ante Internacional de Bogotá. El volante recibió un centro dentro del área y quedó en posición para buscar el 3-2, pero su remate salió mordido y Wuilker Fariñez reaccionó para enviar la pelota al tiro de esquina. Fue una ocasión que el colombiano pudo resolver mejor y que terminó dejando la sensación de que Nacional dejó escapar una oportunidad importante.
James todavía busca su mejor versión
La jugada también sirve para poner en contexto su regreso. James ingresó al minuto 58, cuando Nacional ganaba 1-2, y desde entonces comenzó a tener mayor contacto con la pelota.
No ha sido un partido en el que haya pasado desapercibido. El colombiano ha recibido algunas faltas, ha buscado asociarse y también ha intentado generar juego cuando Nacional tiene la posesión.
La diferencia está en que todavía necesita convertir esas intervenciones en acciones determinantes frente al arco. La ocasión del final era precisamente una de ellas y el remate no tuvo la precisión necesaria.
El balón parado ya tiene dueño
Uno de los elementos que más se ha visto desde su entrada es que James asumió rápidamente la responsabilidad en las acciones de pelota quieta.
Tiros libres y cobros desde las esquinas han pasado por sus pies, una función que conoce perfectamente por su recorrido internacional. En Nacional, además, tiene compañeros que pueden aprovechar su precisión en el envío y su capacidad para poner la pelota en zonas peligrosas.
Eso le permite tener influencia incluso cuando no consigue aparecer constantemente dentro del área.
También dejó señales positivas
La crítica por la oportunidad desperdiciada no debería borrar lo que hizo durante sus primeros minutos. James ha conseguido crear juego, pedir la pelota y participar en las asociaciones ofensivas de Nacional.
Incluso antes de la ocasión final, tuvo participación en la construcción del segundo gol: terminó en el suelo durante la jugada, pero logró sacar el pase para mantener vivo el ataque y la acción terminó en el 2-1.
Su participación, por tanto, no se reduce a la oportunidad que falló. El problema para Nacional es que, con el encuentro igualado, esa última pelota era una ocasión para volver a tomar ventaja.
El regreso todavía tiene capítulos por delante
James apenas está comenzando su etapa con Atlético Nacional. El colombiano llevaba meses sin disputar un partido oficial a nivel de clubes y el cuerpo técnico había anticipado que su incorporación sería progresiva.
Su próximo compromiso será ante Llaneros, el 20 de septiembre, y posteriormente Nacional enfrentará a Millonarios el 24 de septiembre y a Junior el 30 de septiembre.
La primera noche de James con Nacional deja entonces dos caras: participación, pelota quieta y generación de juego, pero también una oportunidad clara en los minutos finales que pudo darle el 3-2 y que terminó en las manos de Fariñez.








