Los jugadores de América de Cali decidieron no concentrar y llegar por su cuenta al estadio Pascual Guerrero para disputar el clásico ante Deportivo Cali, este sábado a las 8:15 p. m. La medida es una protesta por las tres quincenas que el club todavía les adeuda y por el malestar que generaron algunas declaraciones de la dirigencia. El plantel tiene previsto jugar el compromiso, pero si los futbolistas llegan tarde, América de Cali podría exponerse a una sanción económica de la Dimayor.

No es la primera vez que ocurre. Antes del encuentro ante Fortaleza, el pasado 29 de octubre, los jugadores también se presentaron por separado en el Pascual Guerrero para reclamar el pago del salario de septiembre. América de Cali se suma a Deportivo Pereira y Deportivo Pasto entre los clubes con atrasos y denunció deudas de dos meses de salario y premios pactados. El director deportivo, Iván Vélez, reconoció que había demoras en algunos pagos, mientras David González aclaró que la decisión de no concentrar "no significa una pelea con nuestros directivos". Sin embargo, el malestar aumentó porque surgió una versión sobre una supuesta normalización de los pagos que no coincide con lo que reclama el plantel.

El equipo ocupa el segundo lugar de la Liga BetPlay y el duelo ante Deportivo Cali cerrará el todos contra todos en la fecha 18, con más de 24.000 entradas vendidas. Por eso, cualquier retraso en la llegada al estadio podría ir más allá de una diferencia entre jugadores y dirigentes. Los reglamentos de la Liga BetPlay han establecido que el equipo local debe estar en el escenario con una hora y media de anticipación y cumplir los actos protocolarios al menos diez minutos antes del inicio. Un antecedente reciente demuestra que incumplir esos tiempos puede salir caro.

América y el antecedente de Pereira

A finales de octubre, Deportivo Pereira quedó expuesto a una multa por retrasarse en los actos protocolarios de su partido ante Jaguares de Córdoba. La sanción puede ir de cinco a 20 salarios mínimos, es decir, entre unos 8,7 y 35 millones de pesos, dependiendo de la decisión del Comité Disciplinario. Deportivo Pereira también aparece entre los clubes señalados por sus deudas salariales, una situación que refleja cómo los problemas económicos pueden terminar acompañados de sanciones deportivas. Para América de Cali, una multa llegaría en medio de sus propias dificultades financieras. En el entorno del club, además, hay directivos que comprenden la postura de los futbolistas y no ven con malos ojos que hagan pública su inconformidad.

El conflicto de América viene desde septiembre

El 22 de septiembre, los jugadores ya habían advertido que no concentrarían si el club no pagaba el salario de agosto. En ese momento, la deuda se calculaba entre 2.000 y 2.500 millones de pesos, mientras la dirigencia atribuía parte de sus dificultades al terremoto que afectó a Cali el 10 de agosto. La posibilidad de que el equipo se negara a jugar también llegó a generar preocupación por las eventuales sanciones de la Dimayor. Esta vez, sin embargo, los futbolistas optaron por una medida distinta: mantienen su compromiso deportivo, pero dejan claro que no están dispuestos a seguir esperando en silencio.

Por ahora, América de Cali jugará el clásico y sus futbolistas llegarán por separado al Pascual Guerrero. La deuda de las quincenas sigue siendo el centro del conflicto y todavía falta una respuesta de la dirigencia a los reclamos del plantel. Si no hay un acuerdo antes del partido, la protesta podría mantenerse durante la Copa Colombia y los cuadrangulares, con el riesgo de nuevas consecuencias si se presentan retrasos en los compromisos oficiales. El clásico podría ser, entonces, mucho más que una disputa por los puntos.