Junior de Barranquilla podría necesitar ajustes puntuales y no una renovación total si finalmente apuesta por Jorge Bava, el candidato más fuerte para asumir el equipo. El uruguayo prefiere un sistema 4-3-3 de presión alta y transiciones rápidas, y ya tendría nueve jugadores considerados intocables, entre ellos los extremos Déiber Caicedo y Bryan Castrillón. Sin embargo, el Tiburón recibió 24 goles en 16 partidos de Liga y tiene seis contratos que vencen en diciembre. Por eso, la primera tarea será identificar qué piezas encajan y cuáles necesita reemplazar.

Bava, de 45 años y exarquero, ganó la Liga 2025-I con Santa Fe, con un balance de 14 victorias, 10 empates y siete derrotas en 31 partidos, además de 37 goles a favor y 26 en contra. Su esquema habitual es el 4-3-3, con posesión directa, presión alta y transiciones intensas. Miguel Samudio, uno de sus exjugadores, resumió su exigencia con una frase: "el que no corre no juega". En Santa Fe también apostó por un fútbol vertical, apoyado en la velocidad de extremos como Harold Mosquera y Omar Frasica y la jerarquía de Rodallega en el área. Ese estilo, sin embargo, requiere futbolistas con características muy concretas.

Junior ya cuenta con varios de ellos. Bava tendría la intención de mantener a Mauro Silveira, Bryan Castrillón, Daniel Socarrás, Déiber Caicedo, Francisco Fydriszewski, Guillermo Paiva, Jesús Rivas, Juan David Ríos y Luis Fernando Muriel. La continuidad de Ríos todavía no está resuelta. Además, en diciembre vencen los contratos de Jefersson Martínez, Edwin Herrera, Harold Rivera, Ríos y Yimmi Chará, mientras Teófilo Gutiérrez se retirará. Con ese panorama, la compatibilidad del plantel tendrá que revisarse posición por posición.

Lo que sí encaja: extremos, nueve y arquero

Castrillón, de 27 años, juega como extremo izquierdo y suma dos goles y dos asistencias en 19 partidos y 927 minutos de Liga durante 2026. Caicedo, por su parte, regresó de una rotura del tendón de Aquiles y ya marcó frente a Fortaleza y Medellín. Ambos ofrecen velocidad y recorrido, dos características importantes para los extremos que necesita Bava. En el frente de ataque, Muriel registra 15 goles en 29 partidos de 2026, mientras Paiva y Fydriszewski compiten por el puesto de delantero centro. En el arco, Silveira acumula 88 atajadas y ocho vallas invictas. Con esa base, el entrenador podría comenzar su trabajo sin tener que reconstruir todo el equipo.

Lo que falta: laterales, volantes y defensa

La diferencia defensiva entre ambos equipos marca una de las principales necesidades. El Santa Fe campeón de Bava recibió 0,84 goles por partido, con 26 tantos encajados en 31 encuentros, mientras Junior permite 1,5 por juego, con 24 goles recibidos en 16 partidos. El equipo necesitaría un lateral derecho ante la posible salida de Herrera, un volante de marca por la situación de Harold Rivera, un arquero suplente y quizá un central. Jorge Cardona aparece como alternativa si salen Peña o Rivera, mientras Yilmar Velásquez, volante al que Bava dirigió en Santa Fe, podría ser otra opción. En ataque, la salida de Teófilo y el futuro de Chará también podrían abrir espacio para incorporar un extremo. Las prioridades dependerán de la evaluación del nuevo cuerpo técnico.

Por ahora, Bava sigue siendo el principal candidato, pero Junior todavía no ha oficializado su llegada. La decisión también pasa por revisar el rendimiento y la continuidad de cada futbolista. Si la dirigencia conserva a los nueve jugadores señalados y refuerza cuatro o cinco posiciones, el Tiburón podría preparar su participación en la Copa Libertadores con una reforma ordenada, en lugar de apostar por una renovación profunda.