Junior de Barranquilla corre el riesgo de quedar fuera de la pelea por los ocho incluso si sus rivales directos siguen empatando, porque los resultados ajenos no bastan si el equipo de Teófilo Gutiérrez sigue perdiendo puntos. El partido ante Inter de Bogotá iba 2-2 al minuto 76, después de que Junior de Barranquilla empezara como 17º con nueve unidades. Con Millonarios FC, Deportes Tolima y Alianza FC igualando, el corte no sube, pero el Tiburón tampoco lo alcanza si no gana.

El panorama ya era complicado. Junior de Barranquilla perdió 3-1 ante Atlético Nacional y Atlético Bucaramanga, y Dimayor lo ubicaba 17º con nueve puntos en once partidos, con dos victorias, tres empates y seis derrotas. El arranque del semestre ha sido el peor de un campeón en la historia de los torneos cortos. Teo, sin embargo, prometió llevarlo a las finales y fijó la meta de ganar siete de los ocho partidos que quedaban. Esta noche, el equipo tenía la obligación de ganar en el Romelio Martínez. Pero el marcador no acompañó.

Si el 2-2 se mantiene, Junior de Barranquilla sumaría 10 puntos en 12 partidos y le quedarían siete encuentros, 21 puntos en juego. Para llegar a 29, la cifra que El Heraldo ubicó como meta, necesitaría 19 de 21, una efectividad cercana al 90 %. Desde 2002, el club solo ha conseguido dos veces seis victorias y dos empates en ocho partidos de Liga BetPlay, según ese medio. Además, el octavo, Deportes Tolima, está en 20 puntos. Los empates ajenos ayudan, pero no cambian lo esencial.

Los rivales que empatan y el reloj que corre

Millonarios FC empató 1-1 ante Fortaleza CEIF, Deportes Tolima igualó 0-0 con Atlético Nacional y Alianza FC empató 2-2 con Águilas Doradas. Esos resultados congelan la zona de clasificación: los ocho primeros seguirán por encima, y Junior de Barranquilla seguirá lejos. Cada punto que el Tiburón no suma deja menos partidos para ese ajuste. Por eso los empates de sus competidores son una ventaja que se desgasta con cada tropiezo propio, y el calendario se vuelve en su contra.

La promesa de Teo y los puntos que se escapan

Teo dijo que “nunca se ha quedado por fuera de los ocho” y que esta vez no será la excepción. También reconoció que su rendimiento y el del equipo no se han reflejado en los resultados. Con un empate ante un rival que, según Dimayor, estaba 13º con 13 puntos, la promesa se vuelve más difícil de cumplir. Un equipo con sus delanteros veteranos y una afición que lo empuja necesita transformar el discurso en victorias, no en empates.

Por ahora Junior de Barranquilla sigue vivo matemáticamente, pero con un margen cada vez más estrecho. Lo que todavía no ocurre es una racha de victorias que cambie la tabla. Si el equipo gana los partidos que vienen y sus rivales siguen empatando, la promesa de Teo podría mantenerse. Si no, la diferencia se mantendrá y el calendario terminará de cerrar la puerta.