Walmer Pacheco, capitán del Deportivo Pereira, y varios integrantes del plantel dejaron momentáneamente el fútbol para apoyar a las comunidades afectadas por el terremoto que golpeó a la ciudad. El defensor se puso guantes y participó en labores de ayuda y remoción de escombros, mientras también pidió elementos de protección como tapabocas y guantes para las personas que continuaban trabajando en las zonas afectadas. El equipo había regresado desde Barranquilla y, antes de pensar nuevamente en la competencia, tuvo como prioridad reencontrarse con sus familias y acompañar a la comunidad durante la emergencia.
El capitán del Pereira se puso al frente de la ayuda
Pacheco pasó de liderar al equipo dentro de la cancha a colaborar directamente en las labores posteriores al terremoto. Su presencia en las zonas afectadas mostró una faceta diferente del futbolista, que decidió utilizar su posición como referente del plantel para acompañar a quienes enfrentaban las consecuencias del desastre.
El plantel dejó el fútbol en segundo plano
La emergencia modificó completamente las prioridades del Deportivo Pereira. Los jugadores regresaron a la ciudad después de su compromiso en Barranquilla y se encontraron con un escenario muy diferente al habitual. En lugar de concentrarse únicamente en entrenamientos y partidos, varios integrantes de la plantilla decidieron participar en acciones de apoyo y ponerse a disposición de la comunidad.
Guantes y tapabocas se volvieron indispensables
Las labores de remoción de escombros exigieron elementos básicos de protección para quienes estaban colaborando. Por eso, Pacheco también hizo un llamado para conseguir guantes y tapabocas, recursos necesarios para continuar trabajando en condiciones más seguras. La solicitud reflejó las necesidades que surgieron durante las primeras horas de atención de la emergencia.
Pereira respondió desde fuera de la cancha
El vínculo entre el club y la ciudad adquirió un significado diferente después del terremoto. Los futbolistas no solamente representan al equipo durante los partidos, sino que también forman parte de una comunidad que fue directamente afectada. La participación de Pacheco y sus compañeros convirtió al plantel en uno de los grupos deportivos que decidió involucrarse activamente en la atención de la emergencia.
La competencia puede esperar

La situación también puso nuevamente sobre la mesa el papel del fútbol durante una emergencia nacional. Mientras los clubes y las autoridades analizan cuándo debe retomarse la competencia, jugadores como Pacheco demostraron que, en ese momento, las necesidades de la ciudad estaban por encima de cualquier resultado deportivo. El Deportivo Pereira tendrá que volver a pensar en el campeonato, pero sus jugadores ya dejaron una imagen que va más allá del fútbol: estuvieron en las calles ayudando a una ciudad golpeada por el terremoto.







