El Estadio Metropolitano de Barranquilla va mucho más allá de sus nuevas pantallas gigantes. La remodelación contempla césped híbrido, nuevas graderías, camerinos renovados, sala de prensa, museos, restaurantes y más baños, con la intención de cambiar por completo la experiencia dentro del escenario. Según Las2orillas, el presupuesto aumentó en $106.377 millones el 16 de septiembre y llegó a $279.346 millones, un 61% más que lo inicialmente previsto. Teófilo Gutiérrez incluso lo describió como un estadio “al estilo europeo”, pero hay un detalle que empieza a generar preguntas: la factura creció mucho más de lo esperado.


La obra entra ahora en su tramo decisivo porque el escenario será sede de la final de la Copa Sudamericana el 21 de noviembre. Junior de Barranquilla ya se entrenó el 24 de septiembre sobre la nueva gramilla, mientras el recinto todavía permanece en obras. El estadio incorpora una pantalla 360, tableros en las tribunas norte y sur, un cintillo LED perimetral, drenaje multicapa y riego automatizado. Además, la cancha bajó cuatro metros para acercar la primera fila a los jugadores y la estructura principal ya está terminada. Cerca de mil trabajadores avanzan en el proyecto, pero el dinero terminó siendo otro de los grandes protagonistas.

El presupuesto pasó de $172.969 millones a $279.346 millones, un incremento superior al 61%, según Las2orillas. Las obras están a cargo del Consorcio Metro Estadio, ganador de la licitación, mientras el cronograma original contempla terminar el proyecto en 2027 y los recursos provienen del Distrito. A esto se suma otra discusión: la capacidad final. Algunas fuentes hablan de 60.000 espectadores, mientras otras apuntan a cerca de 65.000. Bogotá y Medellín también adelantan renovaciones en sus estadios, por lo que la comparación resulta inevitable. Y hay una forma concreta de medir cuánto representa ese costo.

El Metropolitano costaría unas 2,7 veces menos por silla que el Atanasio

Con $279.346 millones y una capacidad proyectada de 60.000 espectadores, cada silla del Metropolitano costaría cerca de $4,7 millones, según un cálculo propio basado en las cifras de Las2orillas. En el caso del Atanasio Girardot, cuya modernización supera los $752.000 millones para una capacidad cercana a 60.000 personas, el costo rondaría los $12,5 millones por silla. La comparación no es exacta porque ambos proyectos no contemplan las mismas obras, pero sí permite poner el sobrecosto del Metropolitano en contexto: incluso con el aumento, seguiría siendo más barato por asiento. Ahora, la discusión empieza a mirar otro punto: si estará listo cuando más se necesita.

Junior, Teófilo y una final contra el reloj

La remodelación también representa una historia de regreso para Junior de Barranquilla. Durante las obras, el equipo tuvo que trasladar partidos y entrenamientos al Romelio Martínez, mientras el “Metro” continuó transformándose. El estadio también fue la casa de la Selección Colombia durante la última eliminatoria, con resultados como el 2-1 sobre Argentina y la derrota 0-1 ante Ecuador. Tras la intervención, su aforo pasará de unos 43.000 espectadores a cerca de 60.000 o 65.000. Si consigue cumplir con la final del 21 de noviembre, el Metropolitano podría recuperar también su lugar como sede de la Tricolor rumbo a 2030.

Hoy el Metropolitano ya tiene la estructura principal terminada, el césped instalado y a Junior de Barranquilla entrenando nuevamente en su cancha. Sin embargo, la entrega completa todavía no está lista: los trabajos continúan y el cronograma original apunta a 2027. La gran prueba llegará el 21 de noviembre, cuando el estadio deberá estar preparado para recibir la final de la Copa Sudamericana. Si llega a tiempo, los $279.346 millones tendrán su gran vitrina internacional; si no, el aumento del 61% seguirá ocupando buena parte de la conversación alrededor de la obra.