Rafael Márquez debuta este sábado como técnico de México y una de las claves para intentar contener a Colombia podría estar en Erik Lira, el mediocampista que tuvo la misión de vigilar a Jude Bellingham durante el Mundial 2026. Aquel encuentro terminó con victoria de Inglaterra por 3-2 en octavos de final, pero Lira consiguió limitar la influencia del inglés durante buena parte del primer tiempo, hasta que Bellingham apareció con dos goles en apenas dos minutos para cambiar el partido. Ahora, en el debut de Márquez, esa experiencia podría servir como referencia para intentar controlar a Jhon Arias. Y ahí aparece el primer duelo táctico de la noche.
En sus últimos entrenamientos, Márquez trabajó un 4-3-3 con Lira como mediocentro de contención, acompañado por Gilberto Mora y Luis Chávez o Luis Romo, según las alineaciones probables publicadas por medios mexicanos. La estructura recuerda a la utilizada por Javier Aguirre frente a Inglaterra, con Lira como ancla del mediocampo y encargado de reducir los espacios para el principal generador rival. En Baltimore, ese rol podría volver a ser determinante si Arias juega detrás del delantero colombiano y busca recibir entre líneas. La diferencia es que el futbolista de Palmeiras tiene una forma distinta de interpretar esa zona. Y ese detalle puede cambiar por completo el duelo.
Arias no es un mediapunta que permanezca fijo entre los centrales y los volantes. El colombiano suele retroceder para participar en la salida, caer hacia las bandas y asociarse con sus compañeros para generar superioridades. Si Lira decide seguirlo lejos de su zona, México podría liberar espacios en el centro para que Gustavo Puerta aproveche su capacidad para conducir y encontrar el pase vertical. Pero si el volante mexicano permanece como escudo delante de los centrales, Arias tendría más libertad para recibir en los últimos metros. Mientras esa batalla se prepara, hay otros dos nombres que también pueden complicar a la Tricolor.
Los otros que preocupan
México no dependerá exclusivamente de Lira para intentar hacer daño. Gilberto Mora, con apenas 17 años, llega como una de las grandes apuestas ofensivas de esta nueva etapa y utilizaría el dorsal 10. Su capacidad para asociarse, moverse entre líneas y aparecer cerca del área puede obligar a los mediocampistas colombianos a multiplicar esfuerzos. Por la banda derecha, Roberto Alvarado también aparece como una alternativa para generar desequilibrio, especialmente si consigue atacar el espacio detrás del lateral colombiano. La combinación entre la movilidad de Mora y el juego exterior de Alvarado abre un segundo frente que Colombia tendrá que controlar. Pero todavía queda una batalla más atrás que puede ser igual de importante.
Gustavo Puerta contra la presión alta de México
El técnico mexicano ha trabajado una estructura que busca presionar arriba la salida rival, una idea que ya utilizó México ante Inglaterra y que obliga al rival a tomar decisiones rápidas en campo propio. En Colombia, buena parte de esa responsabilidad recaería sobre Gustavo Puerta, uno de los mediocampistas encargados de conectar la primera línea con Arias y los hombres ofensivos. Si México consigue cerrar las líneas de pase con Lira, Mora y el tercer volante, Puerta tendrá menos tiempo para girar y progresar. La respuesta colombiana podría estar en superar esa primera presión con pases rápidos o apoyos de los laterales. Y ese intercambio puede terminar definiendo quién controla el partido.
Por ahora, ninguno de los dos técnicos ha confirmado que exista un marcaje individual sobre Arias, por lo que la comparación con Bellingham debe entenderse como una posibilidad táctica y no como una decisión tomada. La verdadera respuesta llegará cuando México empiece a presionar y se vea si Lira abandona su posición para seguir al colombiano o mantiene un rol más zonal. Si Arias consigue recibir con libertad, Colombia podrá instalarse cerca del área; si México logra aislarlo y cerrar también la salida con Puerta, el debut de Márquez podría tomar otro rumbo. El primer movimiento de cada mediocampo puede terminar marcando toda la partida.








