Dayro Moreno encabezó el respaldo de un plantel en el que también estuvieron referentes como Andrés Roa y Michael Barrios antes de confirmarse la salida de Hernán Darío Herrera, según Caracol Radio. Los jugadores acompañaron al técnico en la rueda de prensa posterior al 1-3 ante Bucaramanga, y fue Dayro quien asumió la palabra para responsabilizar a los futbolistas por la crisis. El detalle toma fuerza porque, apenas unas horas después, la dirigencia aceptó la renuncia del “Arriero”, mientras ya piensa en su reemplazo desde Atlético Nacional. El vestuario lo respaldó públicamente, pero ese apoyo no alcanzó para evitar el final de un ciclo de casi tres años.

Once Caldas venía de perder también ante Pasto y había caído hasta la décima posición con 12 puntos, producto de tres victorias, tres empates y cinco derrotas. El equipo todavía tenía posibilidades matemáticas de acercarse a los ocho primeros, pero el ambiente ya estaba cargado. El discurso de los jugadores fue de autocrítica y respaldo, no de despedida. Sin embargo, la decisión ya no estaba en manos del camerino.

Herrera presentó su renuncia a la mañana siguiente, según El País, y después de reunirse con los directivos se determinó poner fin a su etapa al frente de Once Caldas. El respaldo de los futbolistas no fue suficiente ante la presión de la tribuna y una racha que terminó pesando: cuatro derrotas en los últimos cinco partidos, de acuerdo con Semana. El apoyo interno chocó así con un desgaste que venía acumulándose desde meses atrás. Y en medio de esa tensión, las palabras de Dayro fueron quizá la muestra más clara de hasta dónde estaba dispuesto a llegar el vestuario para defender al entrenador.

Dayro Moreno: goleador, capitán y el escudo del técnico

Dayro fue el autor del único gol de Once Caldas ante Bucaramanga y, pese a la derrota, fue quien tomó la palabra para defender al grupo. El capitán y máximo goleador histórico del club aseguró que la responsabilidad era de los jugadores y sostuvo que el equipo “no juega mal”. También pidió disculpas a la afición y dejó una frase que resumió su postura: “ya no es más de hablar, sino de actuar”. Según Dayro, el plantel debía evaluarse puertas adentro y asumir las consecuencias de lo que estaba ocurriendo. El técnico terminó saliendo sin que sus propios futbolistas lo señalaran, porque el camerino decidió ponerse en la línea de fuego.

Herrera y un cierre que ya se sentía

El entrenador llegó en noviembre de 2023 y, durante esa misma rueda de prensa, aseguró estar feliz en Manizales, aunque reconoció que la hinchada que anteriormente lo había recibido bien “ahora se voltea”. La frase tomó otro sentido con su posterior salida, después de una seguidilla de resultados que terminó desgastando su ciclo. Durante su etapa, Once Caldas elevó su competitividad respecto al periodo previo a su llegada, pero no consiguió sostener ese nivel en este semestre. Ahora, Carlos “Panelo” Valencia asumió como interino y el nombre de Alexis Henríquez aparece entre las alternativas para reemplazarlo.

Once Caldas ya no tiene a Herrera en el banquillo, pero conserva a un vestuario que lo defendió públicamente hasta el último momento. El verdadero reto comienza ahora: ese mismo grupo tendrá que responder dentro de la cancha sin el entrenador al que respaldó después de la derrota ante Bucaramanga. La misión de Valencia, o de quien finalmente asuma el cargo, será reaccionar rápido y mantener al equipo con posibilidades de meterse entre los ocho. Si los resultados no llegan, aquellas palabras de Dayro sobre asumir la responsabilidad podrían adquirir todavía más peso frente a la hinchada.