Sebastián Viera llega al partido ante Inter de Bogotá con la presión más alta desde que volvió a Junior de Barranquilla. La dirigencia tendría dudas sobre su continuidad y ya se habla de un posible reemplazo, aunque no existe una decisión oficial. El equipo suma nueve puntos, está en el puesto 17 y viene de perder 3-1 contra Atlético Bucaramanga. Después de ese partido, el técnico dejó una frase que resume el momento: “Nos salvamos todos o nos enterramos todos”. El próximo resultado puede empezar a cambiar el escenario.
Junior de Barranquilla ya demostró que no suele esperar demasiado cuando los resultados no aparecen. Alfredo Arias salió el 31 de agosto después de dos títulos y el presidente Antonio Char explicó que la decisión respondió a una acumulación de partidos y no únicamente al empate contra Independiente Santa Fe. Viera asumió al día siguiente y desde entonces registra dos victorias, un empate y tres derrotas. Después del 3-1 ante Atlético Nacional calificó al equipo como “displicente” y frente a Atlético Bucaramanga reconoció que, pese a jugar con un hombre más, el conjunto terminó alargándose y partiéndose. La preocupación ya no es solamente el resultado, sino que el funcionamiento tampoco termina de aparecer.
La matemática reduce todavía más el margen. Junior de Barranquilla tiene nueve puntos y ocho partidos por disputar, por lo que necesitaría sumar 19 de los 24 restantes si el corte para clasificar se ubica en 28 unidades, o 21 si alcanza las 30. El calendario, en principio, ofrece una oportunidad: de los rivales que quedan, únicamente Deportivo Cali aparece actualmente entre los ocho primeros. Sin embargo, eso también puede convertirse en presión adicional, porque otro tropiezo frente a un rival ubicado fuera de la parte alta complicaría todavía más la defensa del proceso. El club incluso contemplaría un plan B pensando en 2027, aunque no hay nombres ni decisión confirmada.
Inter de Bogotá, el primer examen: 13 puntos contra 9
Junior de Barranquilla recibirá a Inter de Bogotá el sábado 10 de octubre a las 6:10 p. m. El conjunto capitalino suma 13 puntos en 13 partidos y tiene una diferencia de gol de -4, mientras que el Tiburón registra nueve unidades en 11 encuentros y la misma diferencia de -4. Una victoria dejaría al equipo de Viera a un punto de Inter de Bogotá, con dos partidos menos, y le permitiría recuperar algo del terreno perdido. Una derrota, en cambio, significaría la tercera consecutiva después de Atlético Nacional y Atlético Bucaramanga. Por eso, el partido puede terminar siendo una primera medida para saber cuánto respaldo conserva el entrenador.
El camerino también habla: el mensaje de Celis a los directivos
La presión tampoco se limita a la dirigencia. Después de la derrota en Bucaramanga, Guillermo Celis, uno de los capitanes, reconoció que el equipo no ha estado a la altura de la camiseta y lanzó una frase que llamó la atención: “Se la vamos a poner fácil a los directivos”. Viera, mientras tanto, ya comenzó a mover el plantel y dejó fuera de la convocatoria a Cristian Barrios y Jannenson Sarmiento por bajo rendimiento. El mensaje del camerino llegó en un momento en el que cada decisión empieza a tener más peso.
Viera conserva el cargo y todavía tiene ocho partidos para cambiar la historia, pero el margen se redujo considerablemente. No existe una decisión oficial sobre su continuidad ni un reemplazo confirmado, por lo que cualquier escenario de cambio permanece en el terreno de las posibilidades. La primera respuesta tendrá que llegar contra Inter de Bogotá: ganar, mejorar el funcionamiento y comenzar una racha que acerque a Junior de Barranquilla al corte de clasificación. Si eso no ocurre, la dirigencia podría tener cada vez más razones para mirar hacia ese plan B del que ya se habla en Barranquilla.







