Josen Escobar, volante del América de Cali, le habló a la tribuna después de la derrota 1-2 ante Independiente Medellín. En declaraciones a los medios, el mediocampista aseguró: “La próxima vez que la hinchada llene el estadio saldremos a darlo todo”. El mensaje llega después de que el equipo perdiera en casa pese a contar con un Pascual Guerrero lleno. El jugador pidió más apoyo justo cuando el resultado dejó al América de Cali en deuda con su gente, y abre un debate sobre quién debe responder primero.

El partido, correspondiente a la fecha 14 de la Liga BetPlay, comenzó con ventaja para los escarlatas gracias al gol de Luis Quiñones. Sin embargo, el panorama cambió con la expulsión de Dany Rosero al cierre del primer tiempo. Con un hombre más, el Poderoso reaccionó y remontó el marcador con las anotaciones de Luis Fernando Escorcia y Carlos Lucumí, para llevarse el triunfo por 1-2. La victoria le permitió al Independiente Medellín cortar una racha negativa y subir al quinto puesto, mientras el América de Cali se mantiene como líder, aunque dejó pasar la oportunidad de asegurar anticipadamente su clasificación.

El Pascual Guerrero respondió con un buen ambiente, pero el equipo no devolvió ese respaldo con una victoria. La expulsión complicó el partido, aunque el América de Cali tampoco pudo sostener la ventaja inicial y terminó cediendo los tres puntos. Esa diferencia vuelve delicado el mensaje de Escobar: hablar de entrega después de perder obliga a mirar también lo que el equipo mostró dentro de la cancha.

Josen Escobar y su rendimiento

Los datos estadísticos muestran a un volante ordenado: completó 43 de 50 pases (86%), con 19 de 24 en campo rival y 24 de 26 en el propio, además de acertar sus cinco envíos largos. Tuvo 54 toques y apenas uno fallido. Sin embargo, su aporte ofensivo fue discreto: no registró remates ni centros, intentó un regate sin éxito y perdió nueve balones. Sus 13 conducciones sumaron 131,3 metros, pero tuvieron una progresión negativa de 46,5 metros, por lo que tendió a retroceder o jugar de lado más que a ganar terreno. En defensa tampoco sumó mucho: no ganó duelos, no despejó ni bloqueó tiros y registró una sola intercepción. Son números de seguridad, no de desequilibrio, y pesan más cuando el equipo pierde en casa.

Escobar y la hinchada: una frase con doble lectura

La declaración del volante puede leerse de dos maneras. Para unos, es un llamado legítimo a que el estadio se convierta en un jugador más; para otros, una forma de repartir la responsabilidad de un resultado que se definió en la cancha. Esta vez, la hinchada acompañó y el América de Cali abrió el marcador, pero la expulsión de Dany Rosero cambió las condiciones del encuentro y el Independiente Medellín aprovechó la superioridad numérica para remontar. El respaldo estuvo, aunque el resultado no llegó. De ahí en adelante, cada partido en casa será una nueva medida de lo que pueden aportar tanto el equipo como su gente.

Hoy el América de Cali se queda con una derrota 1-2, un volante que pidió más apoyo y una hinchada que ya sabe qué le reclaman. Luis Quiñones adelantó al cuadro escarlata, pero los goles de Luis Fernando Escorcia y Carlos Lucumí sellaron la remontada del Independiente Medellín. La respuesta que falta es deportiva: que Escobar y sus compañeros conviertan el discurso en juego y resultados. Si eso ocurre, su frase podrá recordarse como un llamado a recuperar el respaldo; de lo contrario, quedará como una promesa pendiente.