Junior de Barranquilla tiene un problema que ya no puede esconder: recibe muchos más goles como visitante y a Sebastián Viera le quedan cuatro salidas para encontrar una solución. Aunque no hay un anuncio oficial sobre cambios en la alineación, los números obligan a revisar el funcionamiento del equipo. Contra Inter de Bogotá remató 19 veces, una más que su rival, pero ha recibido 14 de sus 22 goles fuera de casa. Con Teófilo Gutiérrez convencido de que llegarán a las finales, el desafío de Viera es encontrar equilibrio sin apagar el ataque.
El planteamiento actual prioriza la ofensiva. Ante Inter de Bogotá, Teófilo Gutiérrez y Luis Muriel compartieron el frente de ataque, acompañados por Déiber Caicedo y Kevin Pérez por las bandas. Teo tiene libertad para moverse detrás de Muriel, que juega como referencia en el área. El problema aparece en defensa, donde la alineación cambia casi cada semana: Jermein Peña volvió a la zaga central y el juvenil Daniel Socarrás ocupó la banda derecha. Los cambios durante el partido tampoco dieron resultado: después del 2-1, Viera ingresó a Bryan Castrillón para proteger la ventaja, pero el empate llegó en la siguiente jugada. Ajustar el equipo, sin embargo, no es sencillo con las bajas disponibles.
Junior de Barranquilla también afronta dificultades para completar la convocatoria. Mauro Silveira continúa bajo protocolo por conmoción cerebral y será operado de una fractura nasal, mientras que Déiber Caicedo y Guillermo Paiva quedaron fuera por un cuadro viral. Además, Cristian Barrios y Jannenson Sarmiento se quedaron sin convocatoria por segundo partido consecutivo, y Juan David Ríos también fue excluido. Con tantas ausencias, las opciones para rotar son limitadas. Aun así, hay tres sectores en los que Viera puede buscar soluciones, y el primero es el que más preocupa: la defensa.
14 de 22 goles y una zaga que no se repite
Los números explican la urgencia. Vanguardia contabilizó 11 goles recibidos como visitante antes del partido contra Atlético Bucaramanga, y los tres tantos encajados en el Américo Montanini elevaron la cifra a 14. La falta de continuidad también se nota en los nombres: Daniel Rivera jugó ante Atlético Bucaramanga y Daniel Socarrás lo hizo frente a Inter de Bogotá. Mantener una pareja estable de centrales, con Pablo Ortiz y Jermein Peña, podría ayudar a reducir los errores de coordinación, especialmente en las jugadas a balón parado. Viera necesita encontrar esa seguridad antes de visitar a Deportivo Cali, Boyacá Chicó FC, Llaneros FC y Deportivo Pasto, porque conceder goles tan pronto obliga al equipo a remar contra la corriente.
El equilibrio que pide el calendario
Jesús Rivas ha ganado protagonismo con Viera y fue una de las figuras ante Inter de Bogotá, partido en el que abrió el marcador. Junto a Fabián Ángel, puede formar una pareja que aporte recuperación, mientras Guillermo Celis ofrece otra alternativa para equilibrar el mediocampo. Por las bandas, Kevin Pérez dejó buenas sensaciones ante Atlético Bucaramanga y puede aportar velocidad frente a rivales que concedan espacios, como Boyacá Chicó FC, Llaneros FC y Deportivo Pasto. El partido contra Deportivo Cali, donde la presión puede ser mayor, exige una estructura más compacta. Teófilo Gutiérrez, autor de 103 goles con Junior de Barranquilla, puede seguir como enlace entre líneas, pero necesitará más respaldo para que su libertad ofensiva no deje al equipo partido en dos.
Hoy Junior de Barranquilla ocupa el puesto 17 con 10 puntos, tiene siete partidos por delante y solo ha ganado una vez como visitante. Viera todavía necesita encontrar una defensa estable y reducir los errores que le han costado puntos al equipo. Una zaga con mayor continuidad y un doble pivote capaz de recuperar el balón podrían ser el primer paso para cambiar la tendencia.







